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Entran en vigor incentivos fiscales para quienes inviertan en energía renovable en Cuba

Así están los precios de los paneles solares en Cuba: una opción para pocos
En el mercado privado de Cuba se encuentran estos productos, pero el pago debe ser de contado y en dólares. (Captura de pantalla © Yoe y Clau – YouTube)

El Gobierno cubano amplió los incentivos para importar e instalar sistemas de energía renovable, en un momento en que la crisis eléctrica mantiene al país con apagones prolongados y un Sistema Electroenergético Nacional (SEN) cada vez más deteriorado.

La medida está contenida en la Resolución 180/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios, publicada este viernes en la Gaceta Oficial, y da beneficios fiscales a quienes inviertan en equipos de energía renovable.

La norma, firmada el 5 de agosto por el ministro Vladimir Regueiro Ale, sustituye la Resolución 41/2026 y concentra en un solo documento varios beneficios fiscales y aduaneros para impulsar las fuentes renovables.

Entre las principales ventajas está la eliminación del impuesto aduanero para importar paneles solares y sus componentes.

Las empresas estatales y privadas que importen maquinaria, piezas y materias primas para proyectos de generación renovable también podrán beneficiarse de la exención arancelaria.

Además, las personas que instalen sistemas para autoconsumo o para entregar electricidad al SEN podrán quedar exentas del Impuesto sobre Utilidades o del Impuesto sobre los Ingresos Personales durante el período de recuperación de la inversión, hasta un máximo de ocho años.

La disposición llega después de otras medidas destinadas a aumentar la generación distribuida. En junio, el Gobierno fijó en 90 pesos cubanos el pago por cada kilovatio hora de energía renovable que personas naturales, negocios, cooperativas y mipymes entreguen a la red nacional.

También en marzo el Banco Central de Cuba autorizó créditos para financiar hasta el 100% de la compra e instalación de sistemas solares, con una tasa de interés del 4%.

El problema sigue siendo el precio. Un módulo de 800 watts comercializado por Copextel cuesta 75.200 pesos cubanos, mientras que los kits completos vendidos por Correos de Cuba parten de 2.530.000 pesos para una instalación de cinco kilovatios.

La diferencia entre los incentivos y la capacidad de compra de la población se mantiene como uno de los principales obstáculos. Los sistemas solares continúan siendo una opción limitada para buena parte de los cubanos debido a sus elevados costos.

El régimen también ha buscado soluciones para reducir el impacto de las fallas del SEN. Después de los apagones totales registrados en julio, la Unión Eléctrica anunció la creación de “microsistemas” capaces de suministrar electricidad por sectores y priorizar instalaciones como hospitales.

La crisis, sin embargo, continúa superando estas medidas. El 29 de julio la UNE llegó a pronosticar un déficit de 2.380 megavatios, el mayor registrado desde que comenzaron a publicarse datos oficiales en 2022.

Además, el propio ministro de Energía y Minas reconoció en mayo que el país no puede aprovechar toda la electricidad producida por sus parques solares debido a la fragilidad de la red. La falta de combustible y las averías de las termoeléctricas siguen limitando la generación convencional.

Con la nueva resolución, el Gobierno intenta que una parte mayor de la generación eléctrica quede en manos de sistemas solares y otros proyectos renovables.

La medida busca aliviar una crisis que ya ha obligado a las autoridades a combinar incentivos fiscales, créditos, generación distribuida y nuevas formas de suministro para mantener funcionando el sistema eléctrico.

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