
Carolina del Sur vive una situación inusual y preocupante desde horas tempranas de la mañana del 7 de noviembre, cuando el centro de investigación Trax BioResearch confirmó que 43 monos de laboratorio habían escapado del cautiverio donde se encontraban.
Las autoridades emitieron un mensaje a la comunidad, instándola a mantener puertas y ventanas cerradas mientras se realizan labores de búsqueda. Sin embargo, ante el temor de la población, aclararon que los primates no están infestados con ninguna enfermedad.
Los primates jóvenes, todas hembras y de entre seis y siete libras, nunca han sido utilizados para pruebas y son demasiado jóvenes para transmitir enfermedades, dijo la policía. “Se los describe como animales muy asustadizos y que se congregan en grupos”, comentaron los especialistas a la prensa local. Los monos no son violentos, pero pueden estar inquietos debido al hambre, aseguró.
Los informes iniciales indican que la fuga ocurrió en circunstancias que aún no se han esclarecido, por lo cual, están en proceso una investigación que involucra a la policía y las asaciones protectoras de animales.
Hasta el momento, el laboratorio Trax BioResearch no ha revelado detalles específicos sobre los protocolos de seguridad que se implementaron antes del incidente, lo que ha generado cuestionamientos sobre las medidas de contención que se utilizan en la instalación.
Las cuadrillas están utilizando trampas y redes en áreas donde se sospecha que los primates podrían haberse desplazado. Hasta el momento, no se ha informado de avistamientos significativos, pero las autoridades han advertido a los residentes que no intenten acercarse a los animales en caso de encontrarse con ellos.
Este tipo de incidentes no es común en la zona, lo que ha generado inquietud entre los ciudadanos. Según fuentes de CBS News, algunos residentes han expresado su preocupación por los riesgos que representan estos animales, especialmente en áreas residenciales.
Los primates escapados son empleados en investigaciones científicas, y su recuperación segura es una prioridad tanto para las autoridades locales como para el laboratorio involucrado.
Expertos señalan que este incidente podría retrasar significativamente los proyectos en curso y generar un mayor escrutinio regulatorio sobre las prácticas de estos centros. Además, el alto costo de la operación de búsqueda y rescate, sumado a la posible pérdida de valiosos datos científicos, representa un duro golpe para el laboratorio Trax BioResearch.