
La Policía Nacional de España interceptó en el Atlántico un carguero procedente de Brasil que transportaba casi 10 toneladas de cocaína ocultas entre un cargamento de sal, una operación que derivó en la detención de 13 tripulantes y que las autoridades califican como el mayor decomiso de droga en alta mar en la historia del cuerpo policial.
El abordaje se produjo la semana pasada, cuando agentes del Grupo Especial de Operaciones actuaron sobre un buque mercante de bandera camerunesa que navegaba por aguas internacionales, según reportó la agencia AFP. La nave quedó posteriormente a la deriva por falta de combustible y tuvo que ser remolcada hasta las Islas Canarias, donde se completaron las diligencias.
Durante la inspección, los investigadores localizaron 9.994 kilogramos de cocaína, distribuidos en 294 fardos, cuidadosamente camuflados entre toneladas de sal industrial. Según la Policía, la carga ilícita estaría vinculada a una red criminal de carácter multinacional, dedicada al envío de grandes volúmenes de cocaína desde Sudamérica con destino a distintos puntos de Europa.
La operación fue el resultado de una investigación conjunta en la que participaron, además de la Policía Nacional, la Policía Federal de Brasil, la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) y la Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido (NCA), en un esfuerzo coordinado para frenar el tráfico transatlántico de estupefacientes.
Las autoridades españolas informaron que, además de la droga, se incautó un arma de fuego a bordo del buque. Por el momento, no se han revelado las nacionalidades de los detenidos ni el destino final exacto del alijo, mientras continúan las investigaciones para identificar a todos los integrantes de la organización implicada y sus posibles ramificaciones en Europa.
Este decomiso supera ampliamente el mayor registro previo de cocaína incautada en alta mar por la Policía española, que se remontaba a 1999, cuando fueron interceptadas 7,5 toneladas en una embarcación similar. El nuevo operativo refuerza la posición de España como uno de los principales frentes en la lucha contra el narcotráfico internacional.
España es considerada una de las principales puertas de entrada de la cocaína al continente europeo, tanto por su cercanía geográfica como por sus vínculos históricos y comerciales con América Latina, región donde se produce la mayor parte de esta droga.
En octubre de 2024, las autoridades españolas ya habían marcado un hito al confiscar 13 toneladas de cocaína ocultas en un cargamento de bananas procedente de Ecuador, el mayor alijo intervenido hasta la fecha en territorio español.