
El gobierno de Estados Unidos repatrió este jueves a 232 migrantes cubanos a la Isla, como partes de los acuerdos migratorios bilaterales entre ambos países. Según un comunicado del Ministerio de Interior (Minint), la aeronave aterrizó en el Aeropuerto Internacional “José Martí” de La Habana.
Este vuelo representa la décima operación aérea de devolución de este tipo en lo que va de año, y aumenta el total de migrantes regresados a la isla a 1.376 personas.
Entre los repatriados se encontraban 42 mujeres, un menor de edad y 189 hombres. Todos ellos terminaron arrestados por las autoridades migratorias estadounidenses al no contar con documentos que les acreditaran una estancia legal.
El Minint informó que tres de los migrantes fueron trasladados a instancias de investigación por estar presuntamente involucrados en hechos delictivos antes de abandonar Cuba.
Las autoridades comunistas han reiterado su compromiso con una migración “regular, segura y ordenada”, al mismo tiempo que advirtieron sobre los peligros asociados a las salidas ilegales, ya sea por vía marítima o terrestre, que continúan poniendo en riesgo la vida de muchos migrantes.
El acuerdo migratorio entre La Habana y Washington, restablecido en 2023, indica que EEUU debe devolver a Cuba a los ciudadanos que sean interceptados tras intentar ingresar irregularmente o aquellos que no califiquen para permanecer en el territorio estadounidense.
En virtud de este acuerdo, se realizan vuelos de retorno con frecuencia mensual, lo cual se ha convertido en una herramienta clave en la estricta política migratoria de la administración de Donald Trump.
Las operaciones de retorno no están exentas de controversia. Organizaciones de derechos humanos han manifestado su preocupación por la vulnerabilidad de muchos migrantes que regresan a Cuba, especialmente aquellos que dejaron la Isla por razones políticas o por haber participado en manifestaciones públicas contra el gobierno. Estos individuos podrían enfrentarse a represalias o sanciones tras su retorno.
Cubano con más de 30 años en EEUU podría ser deportado
Justo Betancourt, un migrante cubano de 63 años que ha residido en EEUU durante más de tres décadas, fue arrestado recientemente por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante lo que parecía ser un control migratorio rutinario y podría ser deportado.
Betancourt, que ha estado bajo libertad condicional desde un caso de conspiración desestimado hace cinco años, fue detenido cuando acudió a una cita anual en el juzgado, pero nunca regresó a su hogar.
Después de la cita, su familia se dio cuenta de la ausencia, lo que desató una serie de preocupaciones debido a sus problemas de salud. Betancourt es diabético y depende de insulina, lo que ha causado gran angustia entre sus familiares, quienes temen por su bienestar.
La familia de Betancourt, que considera que ha sido un miembro productivo de la comunidad, ha solicitado su liberación, argumentando que no merece un trato severo, dado su historial limpio tras la desestimación de su caso.
“Todos somos humanos. Sin importar lo que hayamos hecho o los errores que hayamos cometido, todos somos capaces de cambiar y de ser mejores. Como país, debemos ser mejores”, expresó Arianne Betancourt, hija mayor del migrante.