
Como parte de la nueva política migratoria impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, los migrantes irregulares en este país deberán registrarse proporcionando huellas dactilares y una dirección, informó AP.
Aquellos que no cumplan con este proceso podrían enfrentar multas, prisión o ambas sanciones, advierte un comunicado del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés).
La Ley de Inmigración y Nacionalidad es la base legal para este registro, que afectará a cualquier persona de 14 años o más que se encuentre en el país sin la documentación adecuada.
In support of executive order, Protecting the American People Against Invasion, @DHSgov requires all aliens to register with USCIS. Failure to comply will result in criminal and civil penalties, up to and including prosecution and fines.
Learn more: https://t.co/24RdvaRTOZ— USCIS (@USCIS) February 26, 2025
Esta medida se enmarca dentro de los esfuerzos de la administración estadounidense para cumplir con las promesas de campaña del mandatario republicano, centradas en la deportación masiva y el fortalecimiento de la seguridad fronteriza.
Desde el inicio de la nueva administración republicana, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) ha arrestado a cientos de migrantes para ser repatriados. Los trasladados más notables han sido a Venezuela, México y a la base naval de Guantánamo.
En el comunicado, las autoridades señalaron que, aunque la Ley de Registro de Extranjeros de 1940 ha sido ignorada por décadas, ahora será implementada de manera estricta por las autoridades republicanas.
La administración estadounidense ha resaltado que se priorizarán las deportaciones de aquellos con antecedentes criminales en el país. Sin embargo, el incumplimiento de la obligación de registrarse podría complicar aún más la situación migratoria de cualquier inmigrante ilegal.
Por su parte, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, por sus siglas en inglés) ha señalado que pronto se publicará un formulario y un proceso en línea para facilitar el registro. La falta de un sistema claro hasta ahora ha generado incertidumbre entre los inmigrantes ilegales, quienes se enfrentan a la difícil decisión de proporcionarle al gobierno información personal que podría ser usada para iniciar procedimientos de deportación.
El anuncio ha generado preocupación entre grupos defensores de los derechos de los inmigrantes en territorio estadounidense. El National Immigration Law Center expresó su alarma sobre la medida, recordando que la Ley de Registro de Extranjeros de 1940 fue utilizada históricamente para identificar a individuos que el gobierno de EEUU consideraba amenazas a la seguridad nacional, como comunistas o subversivos.
“Cualquier intento de la administración Trump de crear un proceso de registro para no ciudadanos sería utilizado para identificar y señalar a personas para detención y deportación”, advirtió el grupo.