
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Granada, una isla del Caribe cercana a Venezuela, confirmó este jueves que el gobierno de Estados Unidos solicitó permiso para instalar en su territorio, de manera temporal, equipos de radar y personal técnico en el Aeropuerto Internacional Maurice Bishop.
Esta solicitud, según el comunicado oficial, se realiza en el contexto del aumento de tensiones entre Washington y Caracas, relacionadas con las operaciones militares de EEUU en el Caribe, dirigidas a combatir el narcotráfico proveniente de la nación sudamericana.
El gobierno de Granada ha indicado que los Ministerios de Seguridad Nacional, Asuntos Jurídicos y Asuntos Exteriores están en proceso de evaluar la solicitud, en estrecha coordinación con la Autoridad Aeroportuaria y otras agencias pertinentes.
El comunicado de la cancillería destacó que cualquier decisión al respecto será tomada exclusivamente después de una revisión exhaustiva de las evaluaciones técnicas y legales necesarias.
“Queremos asegurar a nuestros ciudadanos que cualquier decisión que se tome se guiará por la soberanía, la seguridad pública y el interés nacional de Granada, lo que incluye la protección de nuestra industria turística, los viajeros y el bienestar económico del país”, afirmó el comunicado.
Este escenario se da mientras Granada es miembro de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), organización que ha manifestado su condena hacia las recientes incursiones militares de EEUU cerca de Venezuela en el mar Caribe.
La ALBA calificó este “hostigamiento militar sistemático” como parte de un “patrón de agresiones” que busca desestabilizar la región, infundir miedo e imponer una lógica de intimidación propia de la “doctrina imperial”.
Hasta el momento, el despliegue militar ordenado por Washington ha destruido a al menos a cinco lanchas vinculadas al narcotráfico, con un saldo de 21 fallecidos. Algunos de estos navíos llevaban cocaína y fentanilo.
A finales de agosto, el gobierno de Trinidad y Tobago mostró su disposición a permitir el acceso de tropas y embarcaciones estadounidenses a su territorio en caso de que Venezuela decida invadir Guyana, en relación con la disputa territorial sobre el Esequibo.
La primera ministra trinitaria, Kamla Persad-Bissessar, declaró que, si Washington solicita apoyo para defender a Guyana ante una posible agresión venezolana, su gobierno estaría dispuesto a facilitarlo.
La disputa por el Esequibo, un territorio rico en recursos naturales, tiene su origen en el Laudo Arbitral de París de 1899, que otorgó la soberanía sobre la región a la antigua Guyana Británica. Mientras Guyana defiende la validez de este fallo, Venezuela sigue rechazando el mecanismo y mantiene su reclamo sobre el área, lo que ha llevado a una escalada de tensiones entre ambos países.
Cabe recodar que en el marco de esta situación, el Departamento de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) ofrece una recompensa de 50 millones de dólares por información que permita la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por cargos de conspiración para el tráfico de drogas hacia EEUU.