
La Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa) anunció una nueva oferta que permite la compra de un teléfono Samsung A22 y un reloj inteligente BT200 STEREN desde el exterior, vigente del 2 de octubre al 31 de diciembre de este año. La promoción está dirigida a cubanos en el extranjero que deseen obsequiar tecnología a sus familiares en la Isla.
Según Etecsa, la oferta incluye un teléfono Samsung con sistema operativo Android 12S, procesador de ocho núcleos y pantalla LCD FHD de 6.56 pulgadas. El reloj inteligente ofrece funciones de monitoreo de salud y notificaciones. Ambos dispositivos son compatibles y están diseñados para mejorar la conectividad de los usuarios.
La promoción puede adquirirse a través de distribuidores internacionales. La compra debe realizarse desde el extranjero, y el beneficiario en Cuba recogerá los dispositivos en la oficina comercial de Etecsa seleccionada durante la transacción.
Para retirar los productos, el beneficiario debe presentar su documento de identidad y un código secreto de 12 dígitos proporcionado por el comprador. Este procedimiento busca garantizar la seguridad de la entrega.
Etecsa aclaró que los productos deben recogerse dentro de los 30 días posteriores a la compra. El beneficiario deberá presentarse con su documento de identidad y el código de 12 dígitos en la oficina de Etecsa previamente seleccionada. El plazo para la recogida comienza 72 horas después de realizada la compra.
La garantía cubre defectos de fábrica y tiene una duración de tres meses para el teléfono y 30 días para el reloj inteligente. En caso de no hacerlo, la oferta pierde vigencia y el comprador no podrá reclamar la devolución de los artículos.
La promoción es parte de las estrategias de Etecsa para aumentar sus ingresos en divisas extranjeras, en medio de la creciente crisis económica de Cuba. La empresa apuesta por la venta de tecnología como una vía para captar recursos provenientes de cubanos residentes en el exterior.
Esta iniciativa refleja la dependencia del gobierno cubano de las remesas y las compras desde el extranjero, a pesar de que durante años tildó a los cubanos exiliados de “gusanos” y “apátridas”. Paradójicamente, hoy el Estado se sostiene en buena medida gracias a esos mismos ciudadanos que una vez fueron rechazados.
Como monopolio estatal, Etecsa no enfrenta competencia, lo que le permite establecer precios elevados y mantener una calidad de servicio deficiente sin alternativas para los consumidores. La falta de otras opciones pone en desventaja a los cubanos en la Isla, quienes dependen de familiares en el exterior para acceder a tecnología y servicios de telecomunicaciones modernos.