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Evacúan de emergencia en Holguín por crecida de ríos pocos días después del ciclón

Evacuación en Holguín crecida de ríos
En Sagua de Tánamo, el agua volvió a inundar zonas que aún no se habían recuperado de los daños sufridos días atrás con el paso del ciclón. (Captura de pantalla © Dagoberto González Claro – Facebook)

Intensas lluvias registradas en los últimos días en la región oriental de Cuba provocaron el desbordamiento de varios ríos y obligaron a evacuar de urgencia a cientos de familias en los municipios de Sagua de Tánamo y Moa, en la provincia de Holguín, una de las más golpeadas recientemente por el huracán Melissa.

De acuerdo con reportes de medios locales, las precipitaciones generaron un rápido ascenso de los ríos Sagua y Cabañas, lo que llevó a las autoridades a ordenar el desalojo inmediato de las comunidades situadas en zonas bajas.

La situación viene a agravar las difíciles condiciones en las que se encontraban los pobladores de esos territorios. En Sagua de Tánamo, el agua volvió a inundar barrios que aún no se habían recuperado de los daños sufridos días atrás con el paso del ciclón.

“En estos momentos en Sagua de Tánamo comienza el Consejo de Defensa Municipal una rápida evacuación y casa a casa da aviso a los vecinos de las zonas bajas por la rápida creciente del Río Sagua provocada por lluvias prolongadas en el territorio”, informó el periodista oficialista Lázaro Manuel Alonso.

Por su parte, la periodista Yulianela Barzaga Gómez, de Radio Ecos de Sagua, confirmó que más de 2.500 personas se autoevacuaron de manera preventiva ante la gravedad de la situación.

En Moa, el escenario fue igualmente crítico. El director de La Voz del Níquel, Camilo Velazco Petittón, confirmó que el río Cabañas superó su cauce habitual en más de tres metros, inundando sectores del barrio ECRIN. Al menos 260 personas fueron trasladadas a refugios temporales, entre ellos el centro de protección habilitado en el Preuniversitario Ñico López.

Las lluvias acumuladas en la zona, que superaron los 116 milímetros en la Derivadora Moa, obligaron a abrir compuertas de embalses para aliviar la presión hidráulica y prevenir daños mayores.

En el municipio de Yara, provincia de Granma, las autoridades locales mantienen bajo monitoreo continuo el comportamiento de los principales embalses y ríos, ante la persistencia de lluvias en las zonas montañosas.

Los damnificados por Melissa enfrentan ahora un nuevo golpe. Viviendas, cultivos y pertenencias que apenas habían sobrevivido al huracán vuelven a estar bajo el agua. En redes sociales, periodistas locales describen el cansancio y la impotencia de familias que resisten sin apenas recursos.

Las limitaciones económicas, la falta de materiales de construcción y el deterioro de la infraestructura agravan los efectos de cada evento meteorológico en Cuba, donde los desastres naturales se convierten en crisis prolongadas.

El Consejo de Defensa mantiene activa la fase de vigilancia en varios municipios del oriente, ante el riesgo de nuevas crecidas. Mientras tanto, las comunidades afectadas tratan de recuperarse, una vez más, apoyándose más en la solidaridad vecinal que en los recursos institucionales.

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