
La desaparición del expresidente boliviano Evo Morales durante casi un mes ha despertado inquietud tanto dentro de Bolivia como a nivel internacional.
Desde el 8 de enero de 2026, cuando fue reportado por última vez en el Chapare, su bastión político, Morales ha desaparecido del ojo público, mientras la especulación sobre su paradero crece.
El hecho de que Morales no haya cumplido con su agenda pública y haya eludido varios eventos importantes, incluidos su programa de radio semanal y las reuniones con su sindicato cocalero, ha generado una serie de teorías sobre su paradero.
Aunque los allegados al exmandatario han mencionado que se encuentra recuperándose de dengue, muchos se preguntan si su ausencia podría estar relacionada con su situación legal, ya que Morales enfrenta una orden de arresto internacional por presuntos cargos de tráfico de personas.
Este misterio se da en el contexto de un cambio político en Bolivia, donde el gobierno de Rodrigo Paz, el presidente centrista que asumió en octubre de 2025, ha iniciado un giro hacia la derecha.
Morales, quien fue un líder clave en Bolivia durante 14 años, impulsó un fuerte alineamiento con países como Venezuela, Cuba e Irán, además de haber mantenido una postura crítica hacia Estados Unidos, especialmente por su lucha contra las drogas y la política exterior.
Sin embargo, ahora, con Paz en el poder, Bolivia ha comenzado a restablecer relaciones con EEUU y la Agencia Antidroga (DEA), algo que sigue siendo un tema sensible debido a la histórica relación de Morales con el narcotráfico y la cocaína.
Mientras tanto, la versión oficial que señala que Morales está descansando por una enfermedad parece menos plausible a medida que surgen rumores sobre su huida o un exilio en México o Argentina, países que ya le habían dado asilo anteriormente.
En medio de estos rumores, los opositores al gobierno boliviano, como el expresidente Jorge Quiroga, han aprovechado la situación para criticar la falta de acción del gobierno de Paz sobre las órdenes de aprehensión contra Morales.
El exmandatario ha mantenido un bajo perfil en los últimos días, sin comunicarse con sus seguidores ni participar en eventos políticos. Sus allegados, como Leonardo Loza, exsenador y amigo cercano, aseguran que Morales se encuentra en un “rincón de nuestra patria grande”, sin dar más detalles sobre su ubicación.
El misterio sobre el paradero de Morales también ha causado un frenesí político dentro del país. Los opositores aseguran que el exlíder socialista está “jugando al escondite” y burlándose del sistema judicial, mientras que sus leales se mantienen firmes en su apoyo, prometiendo resistencia a cualquier intento de captura.
El nuevo presidente Paz, por su parte, está tomando medidas para estabilizar el país tras años de polarización política. Su gobierno está llevando a cabo una serie de reformas, incluyendo un restablecimiento de relaciones con EEUU, con el objetivo de recuperar la economía y abrir el país a la inversión internacional.
Sin embargo, la presencia de Morales, incluso en la sombra, sigue siendo un factor divisivo. Cabe destacar que Morales tiene una acusación formal en Fiscalía Bolivana por el delito de trata agravada de personas, que aún no ha sido resuelta ante la justicia.
Evo Morales desaparecido pic.twitter.com/SUgTgMnEXO
— Mate con Mote (@MateconMote) January 26, 2026