
El exteniente coronel y expiloto de la Fuerza Aérea cubana Luis Raúl González-Pardo Rodríguez acudió este miércoles a una audiencia en la Corte Federal del Distrito Sur de Florida, en Miami, dentro del proceso que lo acusa de participar en el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
La Fiscalía informó al juez que no solicitará la pena capital, aunque el acusado todavía enfrenta la posibilidad de una condena de cadena perpetua.
El periodista Alexis Boentes, de Telemundo 51, informó desde la sede judicial que la decisión del Gobierno estadounidense fue el principal elemento de la audiencia. “Lo más importante de esta audiencia es que la Fiscalía, según dijeron ante el juez, no buscará la pena de muerte en su contra”, explicó.
González-Pardo, de 65 años, llegó al tribunal esposado de pies y manos y con uniforme de recluso. Durante la comparecencia mantuvo su declaración de inocencia, según reportaron periodistas que siguieron la audiencia.
El proceso continúa sin fecha de juicio por la evidencia clasificada
La vista celebrada en Miami no correspondió al inicio del juicio, sino a una revisión del estado del caso después de que el proceso fuera aplazado. Las autoridades aún no han establecido una fecha para el comienzo del juicio debido a dificultades relacionadas con la evidencia.
Parte del material presentado por la Fiscalía permanece clasificado. Según Boentes, los abogados defensores han indicado que todavía no han podido revisar completamente esa información, aunque ya fueron entrevistados por agentes del FBI.
El expediente también incluye documentos y elementos físicos recopilados hace casi 30 años, algunos almacenados en formatos antiguos que requieren procesos adicionales para ser revisados.
Por esta razón, el tribunal continuará realizando audiencias de seguimiento aproximadamente cada 60 días hasta que existan condiciones para avanzar hacia un juicio.
La acusación por el derribo de cuatro activistas de Hermanos al Rescate
La Fiscalía federal sostiene que González-Pardo participó en la operación militar del 24 de febrero de 1996, cuando aviones de combate cubanos derribaron dos avionetas civiles de Hermanos al Rescate sobre aguas internacionales del Estrecho de la Florida.
El acusado pilotaba un MiG-29A identificado como “Código 22”. Aunque no disparó los misiles que destruyeron las aeronaves, los fiscales consideran que formó parte de una conspiración para matar ciudadanos estadounidenses.
“El hecho de no haber disparado no quiere decir que no es responsable de una conspiración para matar a ciudadanos americanos”, afirmó Boentes al explicar la posición de la Fiscalía.
Durante aquella operación murieron Armando Alejandre Jr., Carlos Costa, Mario de la Peña y Pablo Morales. Tres de ellos eran ciudadanos estadounidenses y Morales tenía residencia permanente en Estados Unidos.
Un proceso que llega casi 30 años después de la operación militar
González-Pardo es el único de los seis acusados incluidos en la causa federal que permanece bajo custodia estadounidense. Entre los señalados también aparece el exgobernante cubano Raúl Castro, considerado fugitivo por las autoridades de Estados Unidos.
La acusación contra Castro y Lorenzo Alberto Pérez-Pérez incluye cargos adicionales por asesinato y destrucción de aeronaves. La Fiscalía afirma que Castro, quien dirigía entonces las Fuerzas Armadas cubanas, autorizó el uso de fuerza letal contra las avionetas.
El camino judicial de González-Pardo comenzó en noviembre de 2025, cuando fue arrestado en Jacksonville por fraude migratorio. Las autoridades indicaron que ocultó su pasado como integrante de la Fuerza Aérea cubana al solicitar parole humanitario en 2024.
Tras cumplir una condena de siete meses por ese delito, fue trasladado a Miami para enfrentar los cargos relacionados con el derribo de Hermanos al Rescate. La próxima audiencia está prevista dentro de unos 60 días, mientras continúa la revisión del caso.