
La Universidad de Oriente de Cuba anunció con pesar el fallecimiento de dos destacados académicos de su claustro, quienes perdieron la vida de forma repentina con solo unas horas de diferencia. Los fallecidos, Osvaldo Oduardo Zamora y Jorge Luis Nistal, tenían 51 y 57 años, respectivamente, y fueron miembros fundamentales de la institución.
El profesor Nistal, del Departamento de Enseñanza Militar, había dedicado más de 30 años a la enseñanza universitaria, y fue un referente en su campo. A pesar de su enfermedad, continuó siendo un miembro activo del claustro docente hasta sus últimos días. La comunidad universitaria expresó su profundo pesar por su partida, recordando su profesionalismo y dedicación inquebrantable.
A través de las redes sociales, numerosos compañeros y amigos del profesor Nistal manifestaron sus condolencias. La profesora Vivian Magdariaga Baró destacó la consagración y disciplina que caracterizaron al docente durante su carrera, mientras que otros colegas hicieron lo propio al resaltar su esfuerzo, a pesar de los desafíos que enfrentó debido a su enfermedad.
Por otro lado, en el Centro Universitario Municipal de Songo La Maya, se produjo la repentina muerte del profesor Oduardo Zamora, a los 51 años. Era Licenciado en Matemática-Computación, se desempeñaba como Profesor Asistente en la institución. Su deceso, igualmente inesperado, dejó un vacío en la comunidad académica de la región.
Muchos de sus colegas destacaron su entrega al trabajo y su calidad humana, además de su incansable dedicación en la formación de jóvenes estudiantes. El profesor Oduardo será recordado por su profesionalismo y por la huella que dejó en todos aquellos que tuvieron la oportunidad de compartir con él.
Otras pérdidas recientes en la Universidad de Oriente
El fallecimiento de estos dos profesores no es un caso aislado, ya que en años recientes la Universidad de Oriente ha sufrido otras trágicas pérdidas. En 2024, por ejemplo, el feminicidio de Tamara Carreras Martínez, trabajadora de la Universidad de Oriente, conmovió a toda la comunidad universitaria.
Este hecho violento resalta las difíciles realidades que enfrentan muchos en el país y pone de manifiesto las tensiones sociales que afectan a las familias cubanas.
Además, en 2023, la muerte de la joven estudiante Dianelis Irela Armero Espinosa, de 24 años, debido a una insuficiencia renal, también dejó consternada a la comunidad universitaria. Las pérdidas en la Universidad de Oriente reflejan un panorama de tragedias familiares y laborales que, aunque diversas, tienen un impacto similar en la formación académica y personal de los involucrados.