Estados Unidos acusó este miércoles a piratas informáticos chinos de ataques cibernéticos contra centros de investigación estadounidenses, con el fin de robar información sobre las vacunas y tratamientos que se están desarrollando para frenar al COVID-19.
El FBI y la Agencia gubernamental de Ciberseguridad e Infraestructura (CISA, en inglés), dependiente del Departamento de Seguridad Nacional, reveló en un comunicado lo sucedió para alertar sobre la amenaza a la investigación relacionada con el antiviral.
Los organismos de seguridad e inteligencia de EEUU llevan a cabo las pesquisas sobre los presuntos ataques de “hackers” chinos a organizaciones en Estados Unidos que buscan solución médica y científica contra el coronavirus.
La denuncia explica que los piratas informáticos están intentando obtener de forma ilícita, propiedad intelectual y datos de salud pública relacionados con vacunas, tratamientos y tests de redes y personal que ejecuta la investigación.