
Un tribunal federal de Miami fijó para el 24 de agosto de 2026 el inicio del juicio por jurado contra Luis Raúl González Pardo Rodríguez, exteniente coronel y expiloto de la Fuerza Aérea Cubana acusado de participar en la operación que culminó con el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996, informó Telemundo 51.
Periódico Cubano confirmó que la fecha quedó establecida en una orden emitida por el juez federal Darrin P. Gayles, quien además programó una audiencia de calendario para el 19 de agosto, con el objetivo de revisar el estado del caso antes de que comience el proceso judicial.
Además de Raúl Castro, también aparecen como acusados los pilotos Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Bárzaga y Raúl Simanca Cárdenas. Las acusaciones en general son conspiración para asesinar estadounidense, destrucción de aeronaves y homicidio.
González Pardo compareció por primera vez ante una corte federal de Miami en junio pasado, donde se declaró no culpable del cargo de conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses.
La acusación está relacionada con los hechos ocurridos el 24 de febrero de 1996 sobre el Estrecho de la Florida, cuando cazas de la Fuerza Aérea Cubana derribaron dos aeronaves civiles de dicha organización.
En aquel ataque murieron Armando Alejandre Jr., Carlos Costa, Mario de la Peña y Pablo Morales. Los tres primeros eran ciudadanos estadounidenses de origen cubano, mientras que Morales era un cubano con residencia legal permanente en Estados Unidos.
Según la acusación federal, González Pardo formó parte de la operación militar organizada por el régimen cubano para interceptar las aeronaves de la organización humanitaria, conocida por sus vuelos de búsqueda de balseros en el estrecho de Florida.
Los fiscales sostienen que el acusado era uno de los pilotos involucrados en la misión. Aunque no habría sido quien disparó los misiles que destruyeron las dos avionetas, las autoridades estadounidenses afirman que participó en la persecución de una tercera aeronave que también pretendía ser interceptada.
En esa avioneta viajaban José Basulto, fundador y director de Hermanos al Rescate, junto a otros tres civiles. La tripulación logró regresar a Florida sin ser derribada.
Durante la audiencia inicial, la fiscalía recordó que el cargo de conspiración para matar ciudadanos estadounidenses contempla una posible condena máxima de cadena perpetua, además de una multa de hasta 250.000 dólares.
El abogado Alfredo Izaguirre, quien no participa en el caso, explicó entonces que la declaración de no culpabilidad presentada por González Pardo corresponde al procedimiento habitual en una etapa inicial del proceso penal.
Según Izaguirre, una vez que la fiscalía entregue todas las pruebas a la defensa, el acusado podrá decidir si mantiene su decisión de ir a juicio, negocia un acuerdo con el gobierno o se declara culpable.
El jurista también planteó la posibilidad de que González Pardo coopere con las autoridades federales a cambio de beneficios judiciales. “Lo que él podría hacer es llegar a un acuerdo con el gobierno, esperar a que lleguen los otros acusados, incluido Raúl Castro, testificar en su contra y, a cambio, le rebajarían la sentencia”, señaló.
Durante su primera comparecencia, González Pardo afirmó que no trabaja desde que fue arrestado hace aproximadamente nueve meses, que no posee ingresos y que tampoco cuenta con ahorros significativos.
Tras analizar su situación económica, la corte concluyó que reunía los requisitos para recibir representación legal financiada por el Estado. Como resultado, le fue asignado el defensor público federal Juan Michelin.
La fiscalía solicitó que el acusado permanezca detenido mientras se desarrolla el proceso judicial, petición que no fue impugnada por la defensa. Por ello, González Pardo continuará bajo custodia federal hasta la celebración del juicio.