
Este miércoles, el fiscal de distrito de Los Ángeles, George Gascon, se ha pronunciado a favor de la clemencia para Eric y Lyle Menéndez, quienes llevan 34 años en prisión tras ser condenados por el asesinato de sus padres, Kitty y José Menéndez.
Gascon confirmó que envió cartas al gobernador de California, Gavin Newsom, solicitando el indulto para cada uno de los hermanos, alegando que ambos sufrieron abusos físicos y sexuales por parte de su padre, una circunstancia que considera clave en su condena.
La solicitud de clemencia se apoya, además, en la conducta ejemplar de los Menéndez durante su tiempo en prisión, donde se han enfocado en su rehabilitación y han trabajado en programas que ayudan a otros reclusos a reintegrarse a la sociedad.
En sus cartas al gobernador, Gascon argumentó que los hermanos, debido a su compromiso con la reforma personal, son candidatos adecuados para un posible indulto.
Como parte del proceso, la oficina del fiscal ha contactado a familiares de Kitty y José Menéndez, obteniendo respaldo de todos, excepto de uno, el hermano de Kitty Menéndez, quien se opone a la medida. Sin embargo, la oficina de Newsom ha optado por no comentar al respecto, ya que, según el protocolo, las solicitudes de indulto son confidenciales.
En caso de que el gobernador acceda a la solicitud, la condena de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional que enfrentan Eric y Lyle podría reducirse, lo que les abriría la posibilidad de ser liberados.
La ley de California permite considerar la libertad condicional para quienes cometieron delitos graves siendo menores de 26 años, una condición que aplicaría en este caso, dado que ambos hermanos eran jóvenes al momento del crimen.
El abogado de los Menéndez, Mark Geragos, también ha respaldado esta petición. Holly Byrd, portavoz de la defensa, subrayó que, aunque la condena fue justa en su momento, los cambios en la legislación y la buena conducta de los hermanos justifican una reconsideración.
Gascon concluyó en su declaración que, dadas las circunstancias actuales y la evolución del sistema de justicia, la reintegración de los Menéndez a la sociedad sería una medida justa y acorde con su proceso de rehabilitación, dejando en manos del gobernador la decisión final sobre el destino de los hermanos.