Lavar los frijoles y dejarlos en remojo durante la noche en suficiente agua fría para cubrirlos.
Escurrir los frijoles y desechar el agua de remojo.
Calentar el aceite en una olla grande a fuego medio-alto. Añadir la cebolla, el pimiento verde, el pimiento rojo y el ajo, y saltear hasta que las verduras estén tiernas, aproximadamente de 5 a 7 minutos.
Añadir los frijoles escurridos, el caldo de pollo, el agua, el comino, el orégano y la hoja de laurel a la olla. Mezclar bien y llevar a ebullición.
Reducir el fuego a medio-bajo, tapar la olla y cocinar a fuego lento hasta que los frijoles estén suaves y la salsa espese, aproximadamente de 2 a 2 ½ horas. Revolver ocasionalmente y añadir más agua si es necesario para evitar que los frijoles se sequen.