
El régimen castrista reconoció públicamente un “déficit de cuadros” en los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), organización de masas creada por el dictador Fidel Castro para que los cubanos se vigilaran unos a los otros.
Durante el cuarto pleno ordinario de la Dirección Nacional de los CDR, celebrado recientemente en La Habana, donde se abordaron varios temas clave relacionados con la situación actual de la estructura que ha perdido fuerza en los últimos lustros. En la medida que la crisis económica se agrava y las eternas promesas del régimen de una vida mejor se posponen, los cubanos pierden la fe y la confianza en el sistema. El pensamiento de la mayoría está en emigrar y nadie quiere ser jefe de los CDR, una organización estatal donde los salarios son bajos y no hay “búsqueda”.
“Si queremos tener una organización revitalizada, lo primero que tenemos que hacer es sembrar esa semillita en los barrios y en las comunidades”, declaró Roberto Morales Ojeada, secretario de Organización en el Comité Central del Partido Comunista (CCPCC).
Según el análisis hecho, la organización necesita fortalecer sus vínculos con las juventudes y las organizaciones estudiantiles, mientras se priorizan las estructuras de base. En particular, se destacó la importancia de contar con una organización revitalizada para garantizar el correcto funcionamiento de los CDR en todas las localidades.
En este contexto, el pleno también discutió sobre cómo el CDR puede adaptarse a los nuevos tiempos y ser más eficiente en su labor. Se mencionó que los CDR deben mejorar su presencia en las redes sociales para contrarrestar las críticas y agresiones a la revolución cubana.
De acuerdo con Morales Ojeda, también miembro del Buró Político, “la revolución sigue firme frente a las adversidades, y es fundamental que los CDR mantengan su presencia en los espacios digitales”.
El pleno también abordó la implementación de las proyecciones gubernamentales para reimpulsar la economía cubana y enfrentar las distorsiones que aún persisten en varios sectores. En este marco, se destacó la labor que deben realizar los CDR en la lucha contra las tendencias negativas y su papel en la corrección de los problemas internos del país.
Los CDR y su nueva estrategia de adoctrinamiento en Cuba: los “Barriodebates Antiimperialistas” – https://t.co/zrPOktYzWH
— Jesús Miguel Medina (@nightniebla1) April 16, 2025
De todas las provincias del país, solo tres tienen resultados satisfactorios en los CDR. Son los casos de Guantánamo y Santiago de Cuba a las que se les reconoció por su destacada participación en el trabajo barrio adentro, mientras que Ciego de Ávila fue reconocida como vanguardia por su eficiente gestión.
El gobierno cubano promueve la pertenencia a los CDR como una forma de fortalecer el control social y político, desde edades tempranas, obligando a los jóvenes a unirse a la organización a partir de los 14 años.
Aunque se presenta como voluntaria, en la práctica, la presión social y política hace que muchos ciudadanos se vean forzados a integrarse, temiendo discriminación o represalias. Además, los miembros deben abonar una cuota mensual, lo que agrava la carga económica de los cubanos, ya golpeados por una crisis persistente.
Los CDR se han convertido en un mecanismo de vigilancia que no solo organiza tareas comunitarias, sino que también fomenta la delación y el control sobre cualquier actitud disidente. Pero con el pasar de las décadas, cada vez menos cubanos se prestan para esas delaciones.
No solo hay déficit de cuadros, también de afiches y calcomanías.