
El Ministerio de Transporte de Cuba (Mitrans) anunció trenes nacionales adicionales durante la primera quincena de julio para trasladar desde La Habana hacia las provincias orientales a estudiantes y profesores que permanecen varados desde hace meses, informó Cubadebate.
Periódico Cubano confirmó que la programación incluye viajes desde la capital hacia Santiago de Cuba los días 2 y 4 de julio, con retorno previsto para el día 6. También se habilitó una salida hacia Guantánamo el 1ro de julio, con regreso el 11, y otra hacia Bayamo y Manzanillo en esa misma fecha, con retorno programado para el día 3.
Los asientos que no sean ocupados por docentes y alumnos podrán venderse al público general. Sin embargo, los recorridos de regreso a La Habana estarán reservados íntegramente para esos grupos prioritarios.
La demanda de transporte entre el occidente y el oriente del país supera ampliamente la oferta disponible, en medio de severos recortes de rutas y frecuencias a causa de la crisis generalizada.
El Mitrans aseguró que ofrecería más información sobre la compra de boletos en coordinación con la Unión de Ferrocarriles de Cuba. No obstante, usuarios señalaron la falta de claridad.
Las dificultades quedaron expuestas desde el primer servicio extraordinario. El tren número 9, con destino a Guantánamo, acumuló tres horas de retraso por fallas técnicas, entre ellas desperfectos en tres coches y la rotura de una manguera.
A bordo viajaban unos 680 maestros y trabajadores de la educación, quienes debieron presentarse cuatro horas antes de la salida. La recogida comenzó a las 5:30 a.m. en 11 villas municipales de La Habana.
El anuncio ocurre después del recorte más drástico aplicado al transporte nacional desde el 18 de junio, cuando las autoridades declararon el llamado “modo emergencia”. Los ómnibus interprovinciales pasaron de servicios diarios a solo tres frecuencias semanales.
Los trenes con destino al oriente redujeron sus salidas de una cada ocho días a una cada 16, mientras la ruta marítima entre Nueva Gerona y Batabanó quedó limitada a dos viajes por semana.
También fue suspendida la aplicación Viajando y se eliminó la venta libre de pasajes. En su lugar, comisiones provinciales determinan quién puede trasladarse según el motivo presentado.
El deterioro del ferrocarril cubano agrava el panorama. Solo funcionan 12 locomotoras de gran porte de las 34 necesarias, un déficit del 64,7 %, mientras el 67 % de las vías necesita mantenimiento.
Los problemas del sistema ferroviario también han quedado en evidencia por varios incidentes recientes. El 3 de junio, el tren número 13, que realizaba el trayecto entre Santiago de Cuba y La Habana, descarriló en Omaja, Las Tunas, con unos 900 pasajeros a bordo.
Las cifras muestran una disminución constante del transporte ferroviario. En 1992, los trenes cubanos movilizaron 33 millones de pasajeros, mientras que en 2016 la cifra había descendido a 7,8 millones. Desde entonces, la falta de mantenimiento, el deterioro de las vías y la reducción del parque ferroviario han profundizado la pérdida de capacidad del servicio.