
La ciudad de Hialeah pondrá en pausa las multas por presuntas violaciones relacionadas con el área situada entre la acera y la calle, donde la ordenanza municipal exige mantener césped u otra superficie permeable en lugar de asfalto, informó Telemundo 51.
La decisión fue anunciada por el vicealcalde Carlos Zogby, quien pidió tranquilidad a los propietarios afectados y aseguró que la administración buscará alternativas antes de exigir el cumplimiento definitivo de la normativa, que hasta el momento suma 200 multas entregadas.
“No entren en pánico. No queremos estresar a ninguno de nuestros residentes. Entendemos que, en algunos casos, esas condiciones ya existían cuando compraron la casa o heredaron ese problema”, afirmó Zogby durante el programa Encuentro Virtual con Gloria Ordaz, revisado por Periódico Cubano.
Las notificaciones han generado preocupación debido a que retirar el pavimento y restaurar el área verde podría costar miles de dólares. Muchos residentes sostienen que las modificaciones fueron realizadas hace años o que ya estaban presentes cuando adquirieron sus viviendas.
Zogby explicó que la regulación no fue creada por la actual administración municipal. “Esta ordenanza se creó en el año 2000, mucho antes del alcalde Bryan Calvo. Lo que se está haciendo ahora es comenzar a hacerla cumplir por fases”, señaló.
Según el funcionario, la aplicación de la norma está relacionada con las frecuentes quejas de los residentes por inundaciones y acumulaciones de agua en las calles. Durante la campaña electoral, numerosos vecinos denunciaron que incluso lluvias moderadas dejaban charcos durante varios días.
Las autoridades consideran que el asfaltado completo del frente de algunas propiedades ha reducido la capacidad del terreno para absorber el agua. “El problema es que ya no tiene dónde drenar”, explicó el vicealcalde.
La ciudad sostiene que recuperar las áreas permeables podría mejorar el drenaje y disminuir las inundaciones en determinados sectores. Sin embargo, Zogby reconoció que el costo de las obras representa una carga considerable para muchas familias.
Entre las medidas anunciadas se encuentran la suspensión temporal de las multas, un plazo adicional de al menos seis meses para corregir las irregularidades y la posibilidad de otorgar nuevas extensiones cuando sean necesarias.
El gobierno municipal también evaluará programas de asistencia financiera para adultos mayores y propietarios con dificultades económicas. “No le vamos a quitar la casa a nadie. No vamos a poner un juicio contra la propiedad de nadie”, aseguró Zogby.
El funcionario agregó que la ciudad pretende evitar que los residentes soliciten préstamos o se endeuden apresuradamente para realizar las reparaciones. Las autoridades esperan identificar subvenciones o programas gubernamentales capaces de cubrir parte de los gastos.
Pese a la pausa y las posibles ayudas, el vicealcalde dejó claro que el cumplimiento de la ordenanza seguirá siendo el objetivo final. “Con el tiempo sí queremos que haya cumplimiento, porque si no, no se va a solucionar el problema de las inundaciones y los charcos”, afirmó.
Zogby también recomendó a los futuros compradores revisar el área conocida como swale antes de adquirir una vivienda. Si ese espacio está completamente asfaltado, la propiedad podría incumplir la normativa municipal y requerir una inversión significativa para corregir la situación.