
En un contundente operativo conjunto, la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Guardia Nacional lograron liberar a dos mujeres cubanas que eran explotadas en Quintana Roo, al sureste de México. Por el momento, un hombre se encuentra bajo arresto por ser sospechoso de este caso.
Las antillanas, quienes formaban parte de un grupo de 29 víctimas, fueron rescatadas de un bar en Playa del Carmen, donde eran forzadas a ofrecer servicios sexuales y realizar bailes eróticos.
Además de encontrarse en condiciones inhumanas, las víctimas eran obligadas a trabajar a cambio de recibir entre 5.000 y 10.000 pesos mexicanos, equivalente entre 271 y 542 dólares.
Los agentes encontraron a las cubanas, a 10 mexicanas y también a nueve de Colombia, seis de Venezuela, una de Perú y una de Noruega. Siete de las mujeres extranjeras fueron entregadas al Instituto Nacional de Migración (INM) para ser repatriadas a sus países de origen.
Las mujeres fueron capturadas a través de una sofisticada red mundial de trata de personas. Los integrantes de este grupo delictivo operaban con la ayuda de contactos internacionales que facilitaban el reclutamiento y transporte de las víctimas.
El modus operandi de esta red implicaba ganarse la confianza de las mujeres, enamorarlas y convencerlas de viajar a Playa del Carmen con la promesa de ayudarles a obtener sus documentos migratorios.
Una vez en el bar, les retenían los pasaportes y las forzaban a cumplir con una cuota de servicios sexuales, bajo la amenaza de dañar a sus familias si no alcanzaban la cifra exigida.
La FGE detalló en un comunicado que ellas eran sometidas a constantes maltratos físicos y psicológicos. Esta situación creó un ambiente de terror y desesperación, del cual no podían escapar.
Durante el operativo, las autoridades lograron detener a un hombre identificado como Julio Alejandro “N”, originario del estado de Chihuahua. Este sujeto era buscado en su estado natal por un delito de abuso sexual, y su captura representa un golpe significativo contra la red de trata de personas.
Las cubanas pueden para el parole humanitario de Biden y venir para Miami y ejercer la misma profesión por más dinero y los beneficios que le da el gobierno americano y los contribuyentes