
Alberto Sierra, de 42 años, se declaró culpable este viernes ante un tribunal de Miami-Dade por los asesinatos de su esposa separada, Gladys Machado, y de las dos hijas pequeñas de ella, cometidos en noviembre de 2012.
Tras admitir los cargos sin acuerdo con la Fiscalía, el caso avanzará a la fase de sentencia, en la que un jurado evaluará si recomienda la pena de muerte o la cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Sierra compareció ante la jueza Marisa Tinkler Méndez con uniforme naranja de prisión. Cuando la magistrada le recordó que enfrenta una posible condena capital, respondió: “Sí, señora. Han pasado 14 años, así que…”. Las víctimas fueron Machado, de 29 años, y sus hijas Julia Padrón, de ocho, y Daniela Padrón, de cuatro.
Triple asesinato en una vivienda de Flagami
Los homicidios ocurrieron el 10 de noviembre de 2012. Tres días después, un vecino encontró los cuerpos dentro de un armario de la vivienda familiar en Flagami, cerca de Northwest 73 Avenue y Fourth Street.
Según la confesión de Sierra a los detectives, acompañó a Machado y a las niñas en el Nissan Altima de la mujer rumbo al Mall de las Américas. Durante el trayecto, ella recibió una llamada de otro hombre y Sierra la apuñaló dentro del vehículo. Luego regresó con las tres a la casa, encerró a las menores en una habitación y asfixió a Machado con una bolsa de plástico.
Los investigadores afirmaron que Sierra agredió sexualmente a Machado antes de asfixiar por separado a las dos niñas. Las pruebas forenses reforzaron la acusación: muestras de ADN tomadas de Julia coincidieron con el acusado y sus huellas dactilares aparecieron en la escena.
⚖️Florida vs Alberto Sierra⚖️pleaded guilty without a plea bargain, his ultimate punishment will be determined by a jury during an upcoming penalty phase
After killing his wife and her 8- and 4-year-old daughters in November 2012, Alberto Sierra decided to take responsibility… pic.twitter.com/w41JYwWnsB— American Crime Stories (@AmericanCrime01) August 8, 2026
Antecedentes de violencia doméstica
Machado y Sierra se habían separado poco antes de los crímenes y existía un historial de violencia doméstica entre ambos. Ella se había mudado con su abuela a Homestead, mientras Sierra residía con su madre en Kendall. El hijo de seis años de Machado permaneció con la abuela aquella noche y no estuvo presente durante los asesinatos.
Nueve días después, la policía localizó el automóvil de Machado entre arbustos en el complejo Calusa Club Apartments, frente a la vivienda de la madre de Sierra. El vehículo tenía sangre en ambos asientos y estaba estacionado de reversa, según las autoridades, para ocultar la matrícula.
Sierra había salido de prisión cinco meses antes de los homicidios y también acumulaba antecedentes por drogas y armas.
Jurado decidirá qué pena recomendar
Sierra admitió nueve delitos: tres cargos de asesinato en primer grado, tres de secuestro, dos de abuso de cadáver y uno de allanamiento. La selección del jurado para la fase de sentencia está fijada para el 17 de agosto.
La ley de Florida establece que al menos ocho de los 12 jurados deben respaldar la pena de muerte para que esa sea la recomendación. Si no se alcanza ese umbral, corresponde recomendar cadena perpetua sin libertad condicional. La sentencia definitiva será impuesta por el tribunal.