
Tras el paso del huracán Rafael por la provincia de Artemisa, las autoridades contabilizaron 48 instalaciones deportivas con diferentes daños. Esta situación afectará el desarrollo de actividades de este rubro para los próximos meses.
Según informó Nelson Lara García, director de deportes en Artemisa, a Radio Rebelde, entre las instalaciones afectadas se encuentra el emblemático Estadio de Béisbol 26 de Julio, símbolo deportivo de la región.
Asimismo, los daños son considerables en los estadios de pelota de Güira de Melena (Tricontinental) y San Antonio de los Baños (Julio Pérez), ambos fundamentales para la práctica de este deporte nacional en el occidente cubano.
Lara García enfatizó que las pérdidas incluyen afectaciones parciales y totales, desde el colapso de estructuras hasta la destrucción de equipamiento esencial para la práctica de diferentes disciplinas.
El periodista Guillermo Rodríguez Hidalgo compartió en redes sociales imágenes que revelan el nivel de destrucción. Los usuarios también publicaron pruebas gráficas de los destrozos en diversos municipios de Artemisa y otras provincias como La Habana y Mayabeque.
Huracán Rafael ocasiona daños en plantaciones del occidente cubano
A las pérdidas en infraestructura deportiva se suma el impacto a plantaciones de diferentes productos agrícolas. Yohan García Rodas, director general de Agricultura del Ministerio de la Agricultura, informó que el 100% de las 9.000 hectáreas de plátano en Artemisa fueron arrasadas.
En ese mismo territorio, unas 3.800 hectáreas de yuca también han sido afectadas en Artemisa, mientras que en la provincia de Mayabeque los daños fueron menores, pero aún alarmantes.
La situación se agrava en un contexto de crisis alimentaria, ya que la agricultura cubana ha enfrentado dificultades por la falta de insumos y combustible. La devastación del huracán pone en riesgo la ya frágil producción de alimentos, previendo una baja significativa en la oferta en los próximos meses.
En localidades como Güira de Melena, San Antonio de los Baños y Alquízar, brigadas especializadas comenzaron a evaluar los daños en las casas de cultivo, instalaciones críticas para el abastecimiento de hortalizas en La Habana durante la temporada festiva. Aunque las estructuras metálicas sufrieron daños considerables, la mayoría de los techos se mantuvieron intactos, facilitando la recuperación parcial de estas áreas.
El frijol, que se había comenzado a sembrarse en septiembre, también resultó perjudicado con la pérdida de 700 hectáreas. En los próximos meses, se dará prioridad a los cultivos de ciclo corto, que requieren menos tiempo para crecer y pueden ser replantados rápidamente.