
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) arrestó en San Diego, California, a Bernardo Hernández, un inmigrante cubano de 71 años, quien es acusado de mutliples delitos federales.
Según el comunicado oficial, Hernández no tiene un estatus migratorio legal en Estados Unidos, por lo cual está clasificado en la categoría de “inmigrante indocumentado”. Su registro criminal incluye un largo historial delictivo con cargos por tráfico de drogas, posesión de narcóticos y conducción temeraria.
La agencia federal advierte que el cubano representa un claro peligro para la comunidad, por lo cual el objetivo de los agentes de ICE es mantener a los delincuentes fuera de las calles de San Diego. Esta detención forma parte de una serie de operativos a nivel nacional que se ha incrementado desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.
Durante 2025, ICE ha intensificado sus esfuerzos para arrestar y deportar a migrantes con antecedentes penales, incluidos cubanos. Este enfoque responde a la política de “tolerancia cero” implementada por la administración republicana. En los últimos meses, los operativos de ICE han tenido resultados significativos, como la detención de 456 migrantes cubanos en un solo mes.
Los datos recientes indican que más de 539.000 cubanos están bajo supervisión de ICE en Estados Unidos. Esta cifra incluye migrantes con órdenes finales de deportación, solicitantes de asilo y menores no acompañados que han alcanzado la mayoría de edad. Cuba ocupa el sexto lugar en la lista de países con más migrantes bajo control migratorio.
En los primeros seis meses de 2025, el ICE ha deportado a varios cubanos con antecedentes criminales graves. Entre los casos más notorios se encuentran los de Osmani Mompié, detenido por tráfico de personas, y Rafael Ojeda-Acosta, acusado de violación y asalto sexual.
Además, el arresto de tres cubanos por abuso sexual infantil refleja la creciente preocupación de las autoridades migratorias ante la presencia de migrantes con antecedentes de conductas delictivas.
Uno de los operativos más destacados es la campaña “Lo peor de lo peor”, que ha permitido la detención de migrantes cubanos con graves antecedentes penales. En este contexto, se resalta el arresto de Juan Romero Limia en Texas, quien fue culpable de agresión agravada con un arma letal, y Gustavo José González Recarey, arrestado en California por actos lascivos contra una menor. Ambos casos resaltan la estrategia de ICE para priorizar la expulsión de migrantes de alto riesgo.
El 22 de agosto de 2025, otro caso relevante ocurrió cuando ICE detuvo a Bárbaro Reyes-Gómez, un cubano de 46 años condenado por tráfico de migrantes ilegales.
Uno de los mayores retos a los que se enfrenta ICE es la negativa del gobierno cubano a recibir a los ciudadanos deportados que tienen antecedentes penales. Ante la negativa de Cuba, Estados Unidos ha tenido que recurrir a terceros países, como Sudán del Sur y Esuatini, para deportar a algunos cubanos. También se han realizado vuelos hacia México, donde se han logrado acuerdos bilaterales para evitar el rechazo directo de Cuba.
La campaña de ICE ha sido tan masiva que, en ocasiones, incluso aquellos cubanos sin antecedentes penales han sido detenidos. Un claro ejemplo de esto es el caso de una pareja de cubanos que llegó a Estados Unidos bajo el programa de parole humanitario. A pesar de no tener un historial delictivo, ambos fueron arrestados por agentes de ICE en su propia casa en Texas.
ICE San Diego arrested Bernardo Hernandez, 71, an illegal alien from Cuba with a long criminal history- including drug trafficking, narcotics possession, and reckless driving. Hernandez is a clear danger to the community, and we will continue to keep criminals off the streets. pic.twitter.com/1wVzt6IQPj
— ICE San Diego (@EROSanDiego) August 22, 2025