
La administración de Donald Trump busca incrementar a 100.000 las capacidades de los centros de detención de migrantes para poder cumplir con la promesa de realizar la mayor deportación de la historia del país.
Cuando los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) junto a otros organismos federales y locales ejecuta una redada contra migrantes irregulares, puede hacer una deportación expedita. Pero por muy rápido que sea el procedimiento tienen que tener capacidades en los centros de detención antes de ejecutar la deportación. Es por ello que buscan despernadamente aumentar la cantidad de camas.
Al inicio de la administración Trump, en enero pasado, ICE tenía 42.000 capacidades y las ha aumentado hasta las 54.000, pero quieren llevarla a 100.000. El objetivo es crecer en la cantidad de arrestos diarios, que lleva un ritmo de entre 1.500 y 2.000, dependiendo de la zona de país.
La presión ha aumentado, con funcionarios como Stephen Miller pidiendo un mínimo de 3.000 arrestos diarios. Además, ICE ha recibido apoyo de agencias federales como la Patrulla Fronteriza, la DEA y el FBI, así como la colaboración de autoridades locales.
Para lograr esto, se contempla la expansión de infraestructuras existentes, incluso con la posibilidad de convertir instalaciones militares en centros de detención o el alquiler de más capacidades en cárceles locales que son manejadas por el sector privado.
La más reciente estrategia de ICE ha incluido arrestos de migrantes y solicitantes de asilo que se presentaron a sus audiencias judiciales o citas programadas. Allí los migrantes son agarrados de forma desprevenida, cuando el juez de inmigración le cierra su caso al desestimar el asilo. Es entonces cuando agentes de ICE se aprovechan para arrestar a los extranjeros.
En medio de este clima tenso, Los Ángeles ha sido escenario de violentas protestas en respuesta a las redadas de ICE. El fin de semana pasado, 56 personas fueron arrestadas tras manifestaciones que comenzaron el viernes, cuando ICE detuvo a 44 inmigrantes. Las protestas, inicialmente pacíficas, se tornaron violentas rápidamente, con incendios en vehículos, barricadas, y grafitis en edificios contra ICE.
El Departamento de Policía de Los Ángeles respondió con municiones no letales y declaró la zona como una “asamblea ilegal”. Durante los disturbios, varios agentes fueron atacados con cócteles Molotov y motocicletas.
Prohibición de entrada a EEUU de ciudadanos de 12 países
Al mismo tiempo que aumenta la presión interna contra los migrantes irregulares, Donald Trump activó desde el lunes 9 de junio una prohibición de entrada a EEUU de ciudadanos de 12 países, incluido Cuba.
La decisión es parte de una serie de políticas migratorias más estrictas que buscan mejorar la seguridad nacional y controlar mejor las fronteras del país. Las autoridades de EEUU justifican esta medida como una forma de proteger al país de posibles amenazas y garantizar que los sistemas migratorios de esos países sean más seguros.
Entre los afectados están los familiares de cubanos residentes permanentes en EEUU que ahora ven congeladas sus solicitudes de reunificación familiar.
100000 es muy poco por lo menos 5 millones diarios para limpiar este pais de basuras que entraron