
El presidente Donald J. Trump ordenó este miércoles 15 de julio reanudar en todo Estados Unidos las paradas de vehículos utilizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) para efectuar arrestos.
La decisión anuló una suspensión anunciada un día antes, después de que agentes de esa institución mataran a dos conductores durante intervenciones realizadas en Texas y Maine.
El mandatario desautorizó la medida respaldada por el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, y el responsable de la política fronteriza de la Casa Blanca, Tom Homan. Trump sostuvo que los controles en las carreteras constituyen un recurso esencial para localizar y detener a personas buscadas por las autoridades migratorias.
Trump revierte la pausa del ICE
Homan había presentado la paralización como una decisión temporal destinada a revisar los procedimientos, proteger a los oficiales y comprobar que las operaciones se ejecutaran correctamente.
La orden afectaba a la mayoría de las detenciones vehiculares, aunque contemplaba excepciones para determinados sospechosos y operaciones conjuntas. Trump rechazó esa restricción mediante una publicación en su plataforma Truth Social.
“Debemos ser fuertes, firmes e inteligentes, y NO PODEMOS renunciar a una de las herramientas más importantes y eficaces del ICE para combatir el crimen: ¡LAS PARADAS DE TRÁNSITO!”, escribió el presidente.
También pidió a los agentes que actuaran con prudencia, justicia e inteligencia antes de regresar a sus funciones. Mullin afirmó después que ambos respaldaban mantener disponibles todas las opciones operativas del ICE.
Dos conductores murieron durante los operativos
La suspensión inicial ocurrió tras las muertes de Johan Sebastián Durán Guerrero y Lorenzo Salgado Araujo. Durán Guerrero, colombiano de 25 años, murió el lunes 13 de julio dentro de su automóvil en Biddeford, Maine.
Aunque tenía autorización para trabajar en Estados Unidos, el Departamento de Seguridad Nacional señaló que había ingresado irregularmente al país en 2023. Las autoridades reconocieron que él no era la persona buscada durante el operativo.
Salgado Araujo, mexicano de 52 años que llevaba cerca de tres décadas viviendo en Houston, falleció el 7 de julio cuando un agente disparó contra la camioneta laboral que conducía. Tampoco figuraba como objetivo de la operación migratoria.
Cuestionamientos por el uso de fuerza letal
Los oficiales involucrados no portaban cámaras corporales, lo que dificulta reconstruir ambos incidentes. Hasta este miércoles, las autoridades federales tampoco habían divulgado pruebas concluyentes que demostraran que los conductores representaban una amenaza capaz de justificar los disparos.
Especialistas policiales advierten que disparar contra automóviles en movimiento puede aumentar el peligro para agentes, ocupantes y transeúntes. Desde enero de 2025, al menos siete personas han muerto por disparos durante operaciones federales de inmigración, según un recuento de Reuters.
La reactivación de los controles permitirá al ICE continuar usando las carreteras como escenario de arrestos, pese a las investigaciones abiertas y las demandas para reforzar la supervisión de sus agentes.