
Un trágico tiroteo ocurrido el jueves en la Universidad Estatal de Florida (FSU, por sus siglas en inglés) dejó dos muertos y seis heridos. Este viernes se dio a conocer el nombre del segundo fallecido, luego de que el primero fuera identificado como Roberto Morales, hijo de un agente cubanoamericano que trabajó para diversas agencias de inteligencia de Estados Unidos.
Según Telemundo 51, Tiru Chabba, de 45 años y residente en Greenville, Carolina del Sur, trabajaba en el campus como vicepresidente regional de Aramark Collegiate Hospitality cuando recibió los disparos que acabaron con su vida.
Este hombre, padre de dos hijos, se encontraba en el lugar como parte del equipo de servicios cuando un hombre armado abrió fuego. El abogado de la familia Chabba, Bakari Sellers, expresó en un comunicado que “la familia está atravesando lo inimaginable” y describió como un acto de violencia sin sentido arrebató a un padre amoroso y esposo devoto.
La familia Chabba ha solicitado que se mantengan en los pensamientos y oraciones de todos mientras luchan por justicia y por honrar la memoria de él y todas las víctimas.
El primer fallecido en este hecho fue identificado como Roberto Morales, de 57 años, quien laboraba en el departamento de comedor de FSU desde 2015. El periodista Mario Vallejo confirmó que este hombre era hijo Ricardo “Monkey” Morales, un exoficial de la CIA y militante anticastrista, conocido por su participación en las operaciones de contrainteligencia contra el régimen cubano, además de realizar labores de espionaje durante la Guerra Fría.
A través de las redes sociales, el hermano de Roberto, Ricardo Morales Jr., expresó su dolor por la pérdida de su consanguíneo menor y destacó su amor por su trabajo y su familia. Morales Jr. también recordó el impacto positivo que Roberto tuvo en la comunidad de Tallahassee, donde además de su labor en la universidad, era fundador de Gordos Cuban Cuisine, un restaurante muy popular en la ciudad.
El sospechoso del tiroteo ha sido identificado como Phoenix Ikner, de 20 años, estudiante de la FSU e hijo de una agente de policía del condado de León. Según el sheriff del condado de León, Walt McNeil, este joven utilizó una pistola que pertenecía a su madre. Aunque las autoridades no han revelado detalles sobre su estado de salud, se informó que Ikner está hospitalizado tras el incidente.
El tiroteo ocurrió en medio de una rutina diaria en el campus de la FSU, que alberga cerca de 40.000 estudiantes. Después del ataque, los estudiantes fueron instruidos a refugiarse y permanecer aislados durante más de tres horas mientras las fuerzas de seguridad aseguraban la zona.
Tras la captura de Ikner, el presidente de FSU, Richard McCullough, expresó su tristeza y unió a la comunidad universitaria en el duelo por las víctimas. La universidad ha prometido brindar apoyo a las familias afectadas por esta tragedia.