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¡Imperdonable! Le roban el ventilador a niño enfermo hospitalizado en Santiago

Reportan la muerte de más de 15 recién nacidos en el Hospital Materno de Camagüey
Las condiciones insalubres en el hospital han sido denunciadas hasta por los médicos. (Captura de pantalla © TV Camagüey – YouTube)

La difícil situación de Cuba ha sacado lo peor de muchas personas y ahora un niño hospitalizado se convirtió en la más reciente víctima de la delincuencia, luego de que alguien se atreviera a robarle un ventilador, sin ninguna compasión por su edad o su enfermedad.

El ventilador que la familia utilizaba para aliviar al niño enfermo fue robado durante la noche en un hospital pediátrico de Santiago de Cuba, según una denuncia difundida este 22 de septiembre. El hecho ocurrió en el Hospital Infantil Sur Dr. Antonio María Béguez César, conocido como La Colonia Española, donde también habría desaparecido un teléfono celular.

La denuncia fue difundida por el comunicador Yosmany Mayeta Labrada a partir del testimonio de un familiar del menor. Según su relato, el ventilador estaba en la cama número 4 de la sala de Gastroenterología y era utilizado por el niño durante su ingreso.

El familiar afirmó que preguntó a una trabajadora de enfermería por lo ocurrido y recibió como respuesta que ella no tenía responsabilidad sobre el robo. También aseguró que, hasta el momento de realizar la denuncia, no había observado una actuación policial.

El caso adquiere mayor gravedad por las condiciones en que funciona actualmente la red sanitaria cubana. Los hospitales enfrentan escasez de medicamentos, insumos y equipos, mientras los apagones complican el funcionamiento de aparatos que necesitan electricidad para mantener la atención a pacientes.

En agosto, el propio Gobierno reconoció que Cuba disponía de apenas el 30% de los medicamentos incluidos en su cuadro básico. También admitió que decenas de miles de pacientes tenían tratamientos retrasados o pendientes de atención quirúrgica.

La crisis energética añade otro riesgo. En julio, el grupo electrógeno principal del Hospital Pediátrico de Camagüey se incendió y no había piezas disponibles para repararlo. El generador de menor capacidad que quedó operativo solo podía abastecer las salas de Terapia Intensiva, Terapia Intermedia y el cuerpo de guardia.

En La Habana, una donación internacional entregada en julio al Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez incluyó paneles solares y baterías precisamente para mantener funcionando equipos médicos durante los apagones. El sistema estaba destinado, entre otras cosas, a garantizar energía para ventiladores pulmonares en áreas de cuidados intensivos y atención a recién nacidos.

La falta de electricidad tampoco es un problema aislado. Durante el apagón general del 18 de septiembre, los 46 hospitales de La Habana contaban con servicio eléctrico, pero en otras provincias los centros sanitarios dependían de grupos electrógenos y microsistemas vulnerables.

En Sancti Spíritus, por ejemplo, las autoridades señalaron que el funcionamiento de los hospitales estaba condicionado por la disponibilidad de combustible.

Los antecedentes de problemas de seguridad también pesan sobre el caso de Santiago de Cuba. La misma institución ya había sido escenario de denuncias por robos de teléfonos y pertenencias de familiares de pacientes. En marzo de este año, fue detenido allí un presunto ladrón, mientras que en 2024 ya se habían reportado sustracciones dentro del centro.

En un sistema sanitario donde conseguir medicamentos, equipos y combustible se ha vuelto cada vez más difícil, que un ventilador utilizado por un niño desaparezca dentro de un hospital añade un problema que no debería recaer sobre las familias: proteger y garantizar los medios básicos que necesitan los pacientes para recibir atención.

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