
Las nuevas sanciones de Estados Unidos contra GAESA podrían dificultar no solo negocios, sino también cualquier intento de transferir, proteger o colocar los activos de este conglomerado militar cubano mediante inversionistas y empresas extranjeras.
Así lo sostiene un nuevo informe de Cuba Siglo 21, revisado por Periódico Cubano. El documento identifica un cambio en la estrategia de Washington para aumentar el riesgo de operar como intermediario de las compañías controladas por las Fuerzas Armadas cubanas.
El dossier, elaborado por el economista Emilio Morales, plantea que la presión estadounidense ya no se concentra exclusivamente en sancionar directamente a entidades vinculadas con GAESA.
Ahora también alcanzaría a fondos, inversionistas y socios extranjeros que participen en operaciones destinadas a ocultar, administrar o transferir propiedades relacionadas con el conglomerado.
Según el análisis, esa ampliación puede cerrar algunas de las vías corporativas utilizadas para mantener inversiones fuera del alcance de las restricciones estadounidenses.
El objetivo sería impedir que las propiedades sean trasladadas hacia empresas pantalla, terceros países o socios internacionales que permitan conservar el control económico sin aparecer directamente bajo GAESA.
Para Cuba Siglo 21, la consecuencia es un escenario en el que el conglomerado podría encontrarse con propiedades que producen menos ingresos, pero que al mismo tiempo resultan cada vez más difíciles de vender o transferir.
Hoteles con menos clientes y menos margen financiero
El problema adquiere especial relevancia en el turismo, uno de los sectores donde GAESA mantiene una fuerte presencia mediante el Grupo de Turismo Gaviota y otras compañías. Cuba Siglo 21 vincula las nuevas restricciones con un deterioro previo y considerable de la industria turística cubana.
Entre enero y mayo de 2026, Cuba recibió 359.491 visitantes internacionales, un 58,45% menos que durante igual período de 2025 y un 82,74% por debajo de 2019, según las cifras utilizadas por el dossier.
Solo en mayo fueron contabilizados 30.883 viajeros. Datos publicados a partir de estadísticas de la ONEI también confirman la caída superior al 58% durante los primeros cinco meses del año.
La ocupación hotelera muestra igualmente una tendencia descendente. El informe sitúa el indicador en 23% durante marzo de 2025, 18,9% en marzo de este año y apenas 12,9% en mayo. Cuba Siglo 21 considera que continuar destinando grandes recursos a infraestructura hotelera contrasta con una demanda turística cada vez menor.
El análisis añade que una parte de quienes actualmente llegan al país son cubanos residentes en el exterior que viajan para visitar familiares o trasladar remesas, alimentos, medicamentos y otros productos, por lo que no necesariamente generan el mismo volumen de ingresos asociado al turismo vacacional tradicional.
CEIBA, una advertencia para futuros inversionistas
El caso de CEIBA Investments Limited ocupa un lugar central en el informe. Cuba Siglo 21 sostiene que GAESA habría utilizado estructuras relacionadas con ese fondo para proteger determinados activos inmobiliarios, entre ellos intereses asociados con Inmobiliaria Monte Barreto y el Miramar Trade Center.
El 23 de julio, EEUU designó a CEIBA bajo la Orden Ejecutiva 14404. Paralelamente, OFAC emitió licencias generales para permitir el cierre ordenado de determinadas transacciones y operaciones relacionadas con deuda, acciones y otros instrumentos vinculados a la compañía.
Cuba Siglo 21 aclara, finalmente, que las sanciones no originaron la profunda crisis económica de la Isla. Su conclusión es que las restricciones añaden presión a problemas anteriores al reducir el acceso de GAESA a capital, nuevos inversionistas y socios internacionales, justo cuando el turismo, una de sus principales fuentes de divisas, atraviesa uno de sus peores momentos.