
El abogado puertorriqueño Enrique Prieto, especialista en fondos de inversión y residente en Florida, afirmó este sábado que varios grupos de capital estadounidense, cubano en el exilio y puertorriqueño se preparan para invertir en Cuba cuando surjan condiciones favorables, en declaraciones ofrecidas durante una entrevista con el analista Albert Fonse, lo que reaviva el debate sobre el futuro económico de la isla y las reales posibilidades de apertura al capital extranjero.
“Estoy trabajando con varios grupos de inversionistas norteamericanos, inversionistas también cubanos que están acá en el exilio, inversionistas de Puerto Rico también, que tienen el ojo en Cuba y que están listos para entrar a invertir en Cuba y a desarrollar Cuba”, declaró Prieto, quien fue presentado como un conocedor del contexto cubano y con experiencia en la gestión de fondos.
Tuve el honor de conversar con el abogado puertorriqueño Enrique Prieto, primo de la gobernadora de Puerto Rico, que maneja y trabaja fondos de inversiones, conocedor de Cuba y vive en la Florida.
Aquí les dejo un fragmento sobre su opinión si llegará inversiones a una Cuba… pic.twitter.com/35ttCP6RPU— Albert Fonse 💪🇺🇸🇨🇺 (@albertfonse11j) April 4, 2026
El planteamiento del abogado apunta a un escenario de expectativa entre ciertos sectores financieros, que observan en la isla un mercado potencial aún sin explotar. Sin embargo, esta visión encuentra resistencia entre figuras del ámbito político y empresarial, sobre todo en Miami, donde predomina una lectura más crítica del panorama.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha sostenido una postura firme sobre el tema. Ha descrito a Cuba como un país bajo un sistema comunista sin capacidad de generar cambios económicos sustanciales, y ha descartado mejoras mientras no se modifique el modelo político. Según su criterio, cualquier intento de atraer inversión extranjera carece de base si no se producen transformaciones estructurales.
A estos cuestionamientos se suman indicadores internacionales que ubican a Cuba como la economía menos libre de América y una de las más restringidas a nivel global. Estos datos refuerzan la percepción de riesgo entre potenciales inversores, que enfrentan limitaciones jurídicas y ausencia de mecanismos independientes para dirimir conflictos.
El gobierno cubano, por su parte, ha anunciado medidas que permitirían la participación de emigrados en determinados sectores. No obstante, especialistas advierten que las condiciones actuales no cumplen con los estándares que exigen los mercados internacionales, en especial en materia de seguridad legal.
Desde el sector empresarial del exilio, las críticas han sido más directas. El cubanoamericano Iván Herrera, director ejecutivo de Univista Insurance, afirmó en un video difundido en redes sociales, en marzo pasado, que no existe disposición a invertir bajo el contexto actual.
“Los exiliados, y me tomo la libertad de hablar por muchos, porque conozco a muy buenos empresarios aquí (…) en Cuba no va a haber un centavo de inversión de los empresarios de los EEUU hasta que el cubano sea libre”, expresó.
Herrera también denunció antecedentes negativos en la relación con inversionistas extranjeros. “Han engañado a mucha gente, no solamente de aquí (…) sino personas de todo el mundo (…) a quienes les han robado el dinero, los deseos de trabajo y las inversiones de toda una vida”, afirmó.
El empresario cuestionó que se promuevan nuevas oportunidades sin resolver problemas previos. “Para pedir ahora inversiones una vez más. Eso sí, ustedes son unos ladrones (…) personas no gratas”, agregó.
En su mensaje final, pidió la salida de la actual dirigencia. “Invito a toda la dictadura a que se vaya (…) Viva Cuba libre”, concluyó.