
Ante las presiones por los tiroteos ocurridos en Atlanta y Colorado, el presidente Joe Biden anunció este jueves seis medidas para limitar el uso de armas en el territorio estadounidense, informó Telemundo 51.
El mandatario demócrata, desde la Casa Blanca, aseguró que la violencia armada en la unión americana es una vergüenza internacional, además dijo que sus planes no socavan a la Segunda Enmienda.
“Voy a utilizar todos los recursos a mi disposición para proteger a los estadounidenses de la violencia armada. El Senado debe dejar de lado las plegarias y empezar a tomar acción”, expresó Biden.
La Segunda Enmienda a la Constitución de EEUU trata sobre el derecho que tienen los ciudadanos de este país a poseer y portar armas, además de establecer que ni el gobierno federal ni los gobiernos estatales y locales pueden infringir este derecho.
Una de las medidas es un plan que formulará el Departamento de Justicia para frenar la proliferación de armas de fabricación casera por ser difíciles de rastrear para las autoridades al carecer de número de serie.
Un arma de este tipo fue utilizada en el tiroteo ocurrido en un supermercado de Colorado que causó la muerte de 10 personas.
El departamento mencionado también recibió la orden de regular los dispositivos “arm brace” que pueden convertir armas cortas en rifles de gran precisión.
Otra de las medidas es que los jueces de los estados tengan facultades para restringir el acceso a armas a determinadas personas, además se impulsarán programas para disminuir los niveles de la violencia armada en zonas urbanas.
El presidente estadounidense también pidió al Departamento de Justicia que se realicen informes sobre el tráfico de armas, un documento que no se elabora desde el 2020.
Como parte de su plan, el demócrata nombró a David Chipman, un exagente que defiende la regulación de armas, como candidato para asumir las titularidad en la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos.
Chipman debe ser confirmado por el Senado donde probablemente habrá un intenso debate por las propuestas del presidente que encontraría apoyo en una frágil mayoría demócrata.
Para el mandatario este tema será un reto ya que los senadores republicanos tienen bloqueados varios puntos de la agenda legislativa demócrata, entre ellos el control de armas.
Hace 10 años, la Corte Suprema de EEUU sentenció que ninguna ley estatal o local puede restringir el derecho a poseer o portar armas que reconoce la Segunda Enmienda.