
El líder opositor cubano José Daniel Ferrer García, fundador de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), mencionó quiénes considera como posibles actores dentro del régimen castrista para una eventual transición política en la Isla.
El expreso político, ahora exiliado en Estados Unidos, comentó en el programa Encuentro Virtual de Telemundo 51, a cargo de la periodista Gloria Ordaz, que el viceprimer ministro Óscar Pérez-Oliva Fraga podría jugar un papel similar al de Delcy Rodríguez en Venezuela, presidenta interina de ese país tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.
Según Ferrer García, el sobrino-nieto de Fidel y Raúl Castro ha ido ganando relevancia en sectores como el comercio y las inversiones, un terreno estratégico de gran importancia en la gestión del poder en la Isla.
La creciente presencia dentro de la estructura gubernamental podría colocar a dicho funcionario como una figura clave en un posible escenario de transición controlada o en una estrategia para conservar el poder bajo nuevas formas, sin que esto implique un cambio real hacia un sistema democrático.
Con 54 años, Pérez-Oliva Fraga es ingeniero electrónico de formación y ha escalado rápidamente en la jerarquía del poder cubano. Actualmente, ocupa el cargo de viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera.
En su carrera, ha estado vinculado a la comercialización de tecnologías a través de la empresa Maquimport y ha trabajado en proyectos dentro de la Zona Especial de Desarrollo Mariel, lo que lo conecta estrechamente con el Grupo de Administración Empresarial (GAESA), el conglomerado económico más poderoso del país.
Sergio López Rivero, profesor de Historia de Cuba, comentó al diario español El País que, aunque Pérez-Oliva Fraga carece de una relación directa con la masa popular, lo que podría ser un obstáculo para convertirse en un líder populista, tiene otros atributos que lo hacen un candidato ideal en un escenario de transición dentro del régimen.
Su juventud, su involucramiento en la economía y su falta de asociación con la política represiva le permiten emerger como un posible candidato a liderar el país en una reconfiguración del poder.
Ferrer también mencionó que uno de los nombres que ha ganado relevancia en las últimas semanas es el de Ana María Mari Machado, actual vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular y miembro del Consejo de Estado.
Aunque la describió como una figura de “segundo orden” y más institucional, la ubicó como una posible interlocutora en cualquier reconfiguración interna del poder en la Isla. A diferencia de Pérez-Oliva Fraga, Mari Machado es menos visible fuera de los círculos oficiales del gobierno.
Ferrer no se mostró optimista respecto a una transición democrática real, basada en elecciones libres, como podría ocurrir en otros países. En cambio, sugirió que lo más probable sería una maniobra de conservación del poder por parte de los actores más cercanos al aparato estatal, en una línea similar a lo sucedido en otras naciones con regímenes autoritarios bajo presión internacional.
Recordó que en Cuba no existen mecanismos democráticos para la elección de líderes, lo que hace crucial observar las posiciones de poder dentro del régimen para entender cómo podría evolucionar el sistema político en el futuro.
Por que no le aconcejan a este socio que pare ya su “amor” por el microfono???.
este es otro cuentista mas yo no creo en ningun dicindinte todo es un cuento OJO