- Advertisement -

José Miguel Martínez envía carta abierta a Chucho Valdés

José Miguel Martínez carta abierta a Chucho Valdés
La carta publicada inicialmente en las redes sociales del The Cuban Show, reavivó el debate sobre la complicidad intelectual con el régimen castrista. (Foto © José Miguel Martínez y The Cuban Show)

José Miguel Martínez, exprisionero político de la Primavera Negra y miembro del Movimiento Cristiano Liberación, publicó una carta abierta dirigida al pianista Chucho Valdés, criticando su postura frente a la dictadura cubana y su apoyo al fusilamiento de tres jóvenes en 2003, quienes intentaron huir de la Isla secuestrando una embarcación.

La carta, publicada inicialmente en las redes sociales del The Cuban Show, reavivó el debate sobre la complicidad intelectual con el régimen castrista.

Martínez, exiliado en Miami, le reprochó al músico, nacido también en Quivicán —municipio de la actual provincia de Mayabeque— su silencio ante la represión en Cuba y su respaldo a un régimen que oprime al pueblo cubano.

La carta, publicada inicialmente en las redes sociales del The Cuban Show, reavivó el debate sobre la complicidad intelectual con el régimen castrista. (Imagen incrustada con HTML © The Cuban Show – X)

Carta abierta de Jose Miguel Martínez a Chucho Valdés

De quivicanero a quivicanero:

Acudo a este método por lo difícil que me resultaría contactarle y además, porque el asunto que me lleva a escribirle, emana de un hecho públicamente conocido y del que usted y yo, somos parte desde posiciones diferentes en que la historia nos encontró.

Estando preso en la celda aislada número 5 del régimen especial de Kilo 8 en Camagüey, en la causa conocida como Primavera Negra que condenó a 75 opositores en juicios sumarios y verdaderamente arbitrarios, recibí la carta en la que aparecía su nombre y pensaba entonces en las ironías de la vida, sabiendo que usted nació en la misma tierra quivicanera que me vio nacer.

“A los amigos que están lejos” titulaban así con sumo dobles, marcada ironía y con todavía mucha más hipocresía, la carta en la que pretendían justificar los coletazos de la bestia, la embestida del miserable dictador y una febril represión cargada de odios criminales y repugnantes leyes dictatoriales.

La carta en una parte decía: “… en los últimos días, hemos visto con sorpresa y dolor que, al pie de manifiestos calumniosos contra Cuba, se han mezclado consabidas firmas de la maquinaria de propaganda anticubana con los nombres entrañables de algunos amigos.

Al propio tiempo, se han difundido declaraciones de otros, no menos entrañables para Cuba y los cubanos, que creemos nacidas de la distancia, la desinformación y los traumas de experiencias socialistas fallidas…” y yo le pregunto ¿dónde se encuentra una experiencia socialista que no sea fallida? Si es que el experimento socialista cubano ha sido un fracaso rotundo desde el mismo comienzo.

Ejemplos sobran y enumerarlos sería demasiado largo. No existe nada en la vida nacional cubana que no haya derivado en más de un fracaso, sociales, históricos, económicos, políticos y culturales, se cuentan por decenas y cientos los quebrantos que el socialismo y la dictadura han infringido a la patria.

En ese programa de televisión en el que le vi mentir, supe de interioridades propias suyas que desconocía. Les prohibieron usar platillos en sus composiciones, les negaron ir a su primer Grammy y aun así, aceptaron la censura. Recuerdo perfectamente aquellos días convulsos y tristes en los que estando ya nosotros detenidos, se sucedieron secuestros de aviones y la triste ejecución de tres jóvenes por el único delito de pretender fugarse del país.

Dos hermanos míos de causa que compartieron celda en Villa Marista con dos de los fusilados, nos narraron los hechos como acontecieron antes de sus ejecuciones. Fueron llevados a la enfermería y con el pretexto de que tenían la presión alta, les inyectaron algún tipo de droga o epidural que los mantuvo dormidos hasta que se los llevaron a ejecutarlos.

Qué pena y qué vergüenza escuchar la justificación dada por usted de que usaron su nombre sin su consentimiento, tuvo tiempo suficiente de exigir que se respetara su dignidad y hacer públicamente el reclamo que a vista de todos, le encumbraría y le dignificaría, sin embargo, sus propias palabras sobre el dictador en las que le alababa, ponen en serias dudas que usted no conociera sobre la carta.

Entiendo perfectamente que en Cuba hoy el ambiente es irrespirable y es la razón por la que muchos deciden radicarse en otros lugares, usted pudo hacerlo y lo ha hecho, no como lo hicieron antiguos músicos como Paquito de Rivera, Arturo Sandoval o su propio padre, que desde hace mucho tiempo rompieron con el fallido intento comunista que ha destruido una nación hermosa y salieron de Cuba convirtiéndose en ejemplos de rebeldía. Cuando su nombre apareció en la carta, cuando se expresó alabando al dictador y ahora cuando emigró, en todos los momentos ha actuado siendo oportunista e interesado.

Hoy vive usted en Miami, pero los tres jóvenes que fusilaron por pretender llegar a donde está usted ahora, jamás supieron el curso que tomaría la desintegración de la nación, ni que los que apoyaron al dictador en sus febriles apetencias y desastrosas actuaciones represivas, vivirían en el lugar al que ellos quisieron llegar y les costó la vida.

Pobre Cuba a la que Reynaldo Arenas sentenció como una tierra que paría de manera desproporcionada a su población, un gran número de canallas. Cuba será Libre, no tengo dudas de eso y entonces la parte en que existió la dictadura, quedará como una mancha negra en la historia de la patria, como una mueca asquerosa de un inescrupuloso dictador que hundió la nación, pero ustedes, todos los de la carta, se despidieron de su dignidad personal al apoyar al tirano como solo suelen hacerlo los talentos serviles y cobardes.

Por último, deseo dejar claro que tenían usted y todos, el derecho de apoyar al dictador si así lo entendían, pero de igual modo no tenían ni tienen el derecho de venir a vivir al país al que le atribuyen todos los quebrantos de una nación que solo el comunismo y la dictadura han destruido.

 

José Miguel Martínez
Ex prisionero político de la Primavera Negra Miembro del Movimiento Cristiano Liberación
Exiliado en Miami

¿Qué opinas? ¡Déjanos tu comentario!

Please enter your comment!
Please enter your name here

Salir de la versión móvil