
Un hombre de 20 años, identificado como José Lázaro Trinidad Jr., fue acusado de agredir al propietario de una vivienda con un hacha. Según las autoridades, el incidente ocurrió la semana pasada en Miami cuando el dueño del lugar estaba de regreso después de pasar cinco días en un hospital.
La agresión ocurrió el 26 de noviembre en una vivienda cercana a la cuadra 800 de Northwest 24th Court. La policía respondió al reporte de una agresión agravada con un arma blanca, informó Local 10.
De acuerdo con el Departamento de Policía de Miami, el propietario de la casa regresó a su vivienda e intentó ingresar a su habitación cerrada con llave. Al lograr abrirla, se encontró con Trinidad dentro de este espacio.
A partir de ahí, se desató una discusión entre ambos, durante la cual, según el informe policial, Trinidad tomó un hacha cromada y golpeó al propietario en la parte posterior de la cabeza mientras se retiraba, causándole una pequeña herida.
A pesar de la lesión, la víctima rechazó la atención médica y declaró que se encargaría de curar la herida por sí mismo. Trinidad, por su parte, permaneció en el lugar y, de acuerdo con la policía, fue él quien llamó al 911.
Cuando los oficiales llegaron, arrestaron al joven y recuperaron el hacha presuntamente utilizada en el ataque. Los testigos, incluidos otros inquilinos de la casa, confirmaron que Trinidad vivía en un cobertizo en el patio trasero de la propiedad y que no tenía permiso para entrar en la habitación del propietario.
En su declaración, el sospechoso afirmó que actuó en defensa propia, alegando que el propietario intentó golpearlo antes del incidente. El joven ahora enfrenta cargos de agresión agravada con un arma mortal. En Florida, este delito es considerado grave de segundo grado, lo que implica que puede conllevar una pena de hasta 15 años de prisión.
La agresión agravada se diferencia principalmente por el uso de un arma mortal, como un hacha, cuchillo o arma de fuego. Además de la posible condena de prisión, también puede enfrentar una multa de hasta 10.000 dólares.
La multa se impone como parte de las sanciones por este tipo de delitos, que están diseñadas para castigar el uso de la violencia de manera más severa que en los casos de agresión simple.
Las sanciones pueden variar dependiendo de factores agravantes, como la gravedad de las lesiones sufridas por la víctima o si se utilizó un arma de fuego. Los jueces tienen la discreción de modificar la sentencia de acuerdo con estos factores, lo que podría resultar en penas más largas o multas mayores si las circunstancias del caso lo justifican.
Lo que le está cayendo a los yumas es peor que el chinkunguya Vaya elementos , bueno que se va a pedir si hasta los seudos artistas son unos delincuentes