Laura Ávila era una joven hispano-estadounidense llena de vida que cometió un error fatal al confiar en los procedimientos quirúrgicos de una clínica estética de bajo costo en Ciudad Juárez, estado mexicano de Chihuahua.
La mujer viajó a la ciudad fronteriza con el objetivo de realizarse una cirugía de nariz para “lucir más bella” y tristemente se encontró con la muerte tras pasar casi un mes en estado de coma por las complicaciones en el salón de operaciones.
Rino Center es el nombre de la clínica donde ocurrieron los hechos, y el lugar donde acuden sus familiares para realizar una protesta contra “los profesionales de la salud”.
Este centro ofrecía una cirugía estética por solo un tercio de lo que cuesta en EEUU donde puede llegar a valer siete mil quinientos dólares.
El mal procedimiento se produjo cuando la mujer, de 36 años, estaba siendo anestesiada y la sustancia adormecedora atravesó su columna vertebral llegando a su cerebro lo que le provocó un para cardiaco. Los médicos que la intervienen le indujeron un estado de coma del que no pudo volver con vida.
Fue trasladada a un hospital universitario en El Paso, Texas pero el daño cerebral era demasiado. Su familia ha abierto una recaudación de fondos para pagar las facturas médicas e iniciar un proceso penal contra la clínica mexicana que sorprendentemente continúa trabajando con total normalidad.
Con información de Frontera