
La jueza federal Aileen M. Cannon anuló la imputación contra Donald Trump en el caso de los papeles clasificados de la Casa Blanca que fueron encontrados en su mansión de Mar-a-Lago, ubicada en Palm Beach, Florida.
La decisión, que rompe con precedentes legales, ha cerrado temporalmente uno de los casos judiciales más destacados contra el presidente número 45 de Estados Unidos, quien estaba acusado de retención de secretos y obstrucción a la justicia por llevarse esos documentos a su propiedad antes de terminar su administración.
Este es otro triunfo para el expresidente, tras la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre su inmunidad, que también ha afectado otros casos en Washington, Georgia y Nueva York.
La decisión judicial llega solo dos días después de que Trump sobreviviera a un intento de asesinato durante un mitin de su campaña en Pensilvania, en el marco del inicio de la Convención Nacional Republicana en Milwaukee, donde será formalmente nominado como candidato presidencial del Partido Republicano.
La magistrada, nombrada por el propio Trump, emitió una resolución de 93 páginas indicando que el nombramiento del fiscal especial Jack Smith violó la Constitución, ya que no fue realizado por el presidente ni confirmado por el Senado. Esta decisión es recurrible y se espera que el fiscal apele, aunque esto dilatará aún más el caso.
Tras enterarse de la anulación, el expresidente ha reforzado su mensaje de unidad y llamado a poner fin a lo que él describe como una “caza de brujas” política en su contra.
“Esta desestimación de la imputación ilegal en Florida debería ser solo el primer paso, seguido rápidamente por la desestimación de toda la Caza de Brujas. El Departamento de Justicia demócrata coordinó todos estos ataques políticos, que son una conspiración de interferencia electoral contra el oponente político de Joe Biden, ¡Yo! ¡Unámonos para terminar con toda la utilización de nuestro sistema de justicia como arma y hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande!”, dijo en su red social Truth.
El caso de los papeles clasificados estalló con un registro del FBI en Mar-a-Lago el 8 de agosto de 2022, que dio origen a una acusación formal por 37 cargos, en junio del año siguiente, por manejar documentos secretos y negarse a devolverlos. La jueza había fijado una fecha provisional para el juicio en mayo pasado, pero luego la retrasó indefinidamente.
Con la nueva resolución, el caso queda cerrado y archivado, anulando la imputación de Trump y cancelando todas las vistas pendientes. Mientras tanto, él avanza hacia la Casa Blanca, con la posibilidad de retirar otras acusaciones si recupera la presidencia, incluso si los tribunales superiores fallan en su contra.