
Un video publicado en Facebook por Abelito Nemo ha revelado la crítica situación de varias familias que viven en un hospital abandonado en Pinar del Río, enfrentando condiciones muy difíciles cada día, que se han visto agravadas por la profunda crisis que atraviesa el país.
Estas familias carecen de servicios básicos de saneamiento. No cuentan con baños, por lo que deben hacer sus necesidades en cubetas y se bañan en un espacio que tampoco dispone de condiciones apropiadas para ello, teniendo luego que recoger el agua que se acumula en la fosa ante la ausencia de un sistema de alcantarillado funcional.
Los antiguos baños del lugar quedaron fuera de uso tras sufrir graves obstrucciones, y los intentos de destupirlos por parte de las familias han sido infructuosos. Tampoco disponen de una instalación de cocina. Según relató una de las mujeres que vive allí, utilizan equipos eléctricos durante los escasos momentos en que hay electricidad, y deben cocinar con leña el resto del tiempo.
El inmueble, fundado en 1948, ha tenido distintos usos a lo largo de los años hasta que finalmente quedó abandonado por el gobierno durante el llamado Período Especial, explica Abelito Nemo. Inicialmente, operó como hospital, luego como hogar de ancianos y más tarde como hospital psiquiátrico.
Las actuales condiciones de insalubridad y el riesgo que enfrentan estas familias han causado preocupación tras la difusión del video en redes sociales. Estas personas deben improvisar soluciones diarias para sobrevivir en un lugar que ya no cumple funciones hospitalarias, pero tampoco es acorde para ser usado como vivienda, e incluso enfrenta riesgo de derrumbe.
Ante la crisis de viviendas que afecta a numerosas familias en Cuba, se ha vuelto común ocupar inmuebles abandonados por el Estado como única alternativa para tener un techo donde vivir. Hace poco trascendió el caso de Lauren de la Caridad Estrada, una madre cubana embarazada que ha encontrado refugio en un local donde antes operaba la cafetería El Gallo.
Se vio obligada a refugiarse en ese lugar, que tampoco reúne condiciones adecuadas para vivir, y lejos de recibir una solución por parte del gobierno para ella y sus hijos, enfrentan la amenaza de ser desalojados.
“Estoy metida en este lugar porque no tengo donde vivir. El gobierno de Cuba, Vivienda, Policía, toda esa gente me quieren sacar del local para la calle sin tener ni siquiera un lugar donde vivir”, declaró Lauren en entrevista con CubaNet.
El gobierno le ha fallado a estas personas, que no deberían verse obligadas a vivir entre tantas carencias en un país que prometió garantizar una vida digna a todos sus ciudadanos, pero que lleva décadas incumpliendo esa promesa.