
La Empresa Eléctrica de la Isla de la Juventud presentó una alternativa para que la población pueda cargar sus equipos electrónicos en medio de la crisis energética nacional, que provoca prolongados apagones y déficits de generación cercanos a los 2.000 megavatios.
Se trata de la instalación de tomacorrientes en parques solares de la Universidad y Los Colonos, donde los ciudadanos pueden acudir con teléfonos móviles, linternas y baterías portátiles.
Según el comunicado oficial, esta medida tiene como objetivo “garantizar acceso a energía limpia y confiable” y brindar apoyo a los clientes “en momentos de necesidad”.
Las imágenes compartidas en redes sociales muestran como infraestructura de este plan una pequeña caja metálica fijada a una cerca, con cuatro tomacorrientes de 110 voltios y un cartel de advertencia sobre el riesgo eléctrico.
En los comentarios del post, usuarios señalaron que las estaciones son insuficientes para la cantidad de gente que no ha podido cargar sus equipos en casa, a causa de los constantes cortes de electricidad.
Otros usuarios señalaron que la medida es solo para evitar más protestas en las calles. “Ya están poniendo opciones para que el pueblo siga callado y sin corriente, hay por Dios lo que nos espera”, dijo la usuaria Maira Ortiz.
“Eso me suena que tendremos que adaptarnos a estar sin corriente toda la vida”, “Entonces ahora para cargar los teléfonos tenemos que ir allá y estar parados” y “ya estoy preparando la casa de campaña, el repelente y la sombrilla para mudarme al parque de Los Colonos”, fueron parte de los comentarios.
Las reservas de petróleo están por agotarse en Cuba
La situación energética en Cuba se deteriorará aún más en los próximos días debido al cercano agotamiento de las reservas de petróleo, una realidad que amenaza con agravar la crisis de electricidad y de combustibles que ya padece la población.
Expertos han advertido que la Isla enfrenta niveles críticos de suministro, con reservas prácticamente agotadas y sin llegada de nuevos cargamentos desde comienzos del año, lo que apunta a un escenario de mayor escasez y cortes de energía más prolongados.
La dependencia de instalaciones termoeléctricas obsoletas, la falta de inversión en el sector energético y la escasez de combustibles han profundizado los cortes de energía que, en varias zonas del país, alcanzan o superan las 20 horas diarias.
La combinación de estos factores ha reactivado en la práctica discusiones sobre planes de emergencia antiguos, reminiscentes de crisis anteriores como el “Periodo Especial”, y ha obligado a las autoridades a lidiar con restricciones que afectan tanto a servicios esenciales como a la vida diaria de los ciudadanos.