A finales de 2016, veinte diplomáticos estadounidenses reportaron síntomas como mareos, vértigo, confusión mental, sordera y dificultades con el lenguaje básico. Todos coincidieron en haber escuchado un sonido persistente y desconocido en sus hogares y habitaciones de hotel en Cuba.
En respuesta a estas declaraciones, en septiembre de 2017, el gobierno de Estados Unidos retiró de la isla al personal no esencial y a sus familias, tras concluir que sus diplomáticos habían sido víctimas de un supuesto “ataque sónico”.
Como parte de la evidencia, se presentó ante la opinión pública una grabación realizada por el personal diplomático en La Habana, difundida por Associated Press, donde se escuchaba un zumbido “extraño” y “constante”, similar al sonido emitido por un grillo.
Investigadores de las universidades de Berkeley, California, y Lincoln, en Reino Unido, analizaron el audio y determinaron que el sonido correspondía al canto del grillo cola corta de las Indias (Anurogryllus celerinictus). Según los expertos, el “ritmo de repetición de la vibración, el espectro de intensidad, la estabilidad del ritmo y las oscilaciones” coincidían con el sonido que producen los grillos machos durante la temporada de apareamiento.
Al comparar la grabación diplomática con los registros de insectos en la base de datos de la Universidad de Florida, se identificó una diferencia en la frecuencia. Sin embargo, los científicos explicaron que esta variación se debía a que la grabación de referencia fue tomada al aire libre, mientras que el audio proporcionado por los diplomáticos se grabó en interiores, donde el eco de las paredes alteraba el sonido.
El profesor Fernando Montealegre-Zapata señaló: “No me sorprende que este canto pueda resultar molesto para quienes no están familiarizados con los sonidos de los insectos”.
Aunque esto no explica por completo los síntomas reportados por los diplomáticos, el profesor Alexander Stubbs sostuvo que la causa de los malestares probablemente fue distinta y no tenía relación con el sonido registrado.
Lo único claro hasta ahora es que los investigadores no han logrado determinar el origen de las dolencias sufridas por los diplomáticos, y el sonido presentado como prueba resultó ser el canto de grillos machos en pleno cortejo.
Pois bem, deve ser verdade mesmo: ruídos causados por grilos machos. MAS, provavelmente gravados e de forma ampliada, colocada nos ambientes frequentados pelos denunciantes……. SIMPLES ASSIM..os comunistas são capazes de tudo….