
La mitad de La Habana sigue a oscuras tras casi 12 horas de la desconexión del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), producto de una avería en la línea de 220 kV que une las termoeléctricas de Santa Cruz del Norte y Antonio Guiteras en Matanzas. La falla dejó sin servicio eléctrico a todo el occidente del país y mantiene aún amplias zonas en apagón.
En la capital, hay caos en la distribución de agua y en el tránsito, con cientos de semáforos que quedaron inoperantes. La Empresa Eléctrica de La Habana (EELH) informó que, a las 16:00 horas (el apagón se produjo a las 5:00 a.m.), ya se habían restablecido 24 subestaciones y 144 circuitos de distribución, cubriendo aproximadamente al 50% de los clientes afectados, es decir, a unos 435.625 habaneros.
El presidente de la Asamblea Nacional, Esteban Lazo Hernández, junto a otras autoridades locales, sostuvo una reunión con los directivos de la Empresa Eléctrica de La Habana para coordinar las acciones a seguir.
Durante el encuentro, se destacó que la prioridad sería la recuperación de los servicios básicos, comenzando por los hospitales y las fuentes de abasto de agua, considerados servicios vitales para la población.
A la par, la Unión Eléctrica Nacional confirmó que todas las provincias se habían reconectado al SEN, aunque la capacidad de generación sigue siendo insuficiente, lo que provoca que el servicio solo esté disponible para unos pocos.
La Empresa Aguas de La Habana también se pronunció sobre los efectos del apagón, asegurando que, una vez restablecida la electricidad, los equipos de bombeo y distribución de agua comenzarán a operar de forma gradual. La empresa se comprometió a normalizar el servicio en el menor tiempo posible, mientras agradeció la comprensión de la población ante esta situación.
El director del Despacho Nacional de Carga, Félix Estrada Rodríguez, explicó que la situación eléctrica es compleja, pues también hay averías habituales en el oriente, como en la unidad No.1 de Felton en Holguín, que tuvo problemas en su caldera y permanecerá fuera de servicio entre 24 y 36 horas.
Mientras tanto, en las redes sociales, los cubanos han expresado su frustración por la situación. Muchos se quejan de los apagones interminables y la falta de información clara sobre cuándo se restablecerá el servicio. Comentarios como “todos estamos apagados” o “estamos conectados al sistema, pero sin corriente” se han repetido entre los habaneros, reflejando el desconcierto generalizado sobre la eficacia de las medidas tomadas por las autoridades.
A pesar de las explicaciones oficiales, la población sigue sin comprender cómo un sistema tan fundamental para la vida diaria sigue siendo tan vulnerable a fallos técnicos y a la falta de inversión en la infraestructura.