
Lina Luaces, hija de la popular presentadora Lili Estefan, está viviendo un proceso de transformación personal y profesional desde que decidió lanzarse a la aventura de competir por la corona de Miss Cuba 2025.
Desde que a finales de abril anunció su participación en el certamen, su vida ha dado un giro de 180 grados, y la joven ha querido compartir sus pensamientos y reflexiones sobre este momento tan crucial para ella.
A través de sus redes sociales, Lina compartió un emotivo mensaje en el que abrió su corazón sobre los desafíos y aprendizajes que ha enfrentado en este camino. La joven confesó que, al principio, no comprendía muchas de las exigencias de este mundo, pero, poco a poco, con la orientación de su organización, comenzó a entender los cambios que debía hacer en su vida.
“Hace unos meses cuando decidí comenzar este camino, no entendía muchas cosas. De la noche a la mañana, gracias a las directrices que me dio mi organización, empecé a entender todo este mundo que al principio me parecía difícil. Hoy entendí que es con amor, disciplina, responsabilidad y sobre todo resistencia que se empiezan a lograr las metas”, escribió en su mensaje.
A pesar de haber sido modelo de pasarela durante años, participando en eventos de renombre y desfilando para importantes diseñadores, Lina confesó que este nuevo reto, como representante de Santiago de Cuba, le exige mucho más de lo que esperaba.
“Entendí que el ejercicio y el entrenamiento tienen que ser parte de mi vida. Mi forma de alimentarme la he tenido que cambiar a una más saludable. Empecé a entender cambios que no quería aceptar”, comentó. Además, la joven destacó que uno de los mayores descubrimientos fue el cambio de color de su cabello, un detalle que ahora disfruta y que no había considerado antes.
Lina también habló sobre su relación con el maquillaje, un aspecto con el que no siempre se había identificado, pero que ahora ha aprendido a apreciar como parte de su proceso de crecimiento personal y físico. “Nunca he sido mujer de mucho maquillaje, pero ahora descubrí que también hay belleza en el cambio”, expresó.
A sus 22 años, la influencer y modelo se siente más segura que nunca en su decisión de representar a Cuba en el certamen, con la convicción de que esta etapa de transformación la llevará a hacerlo con amor, humildad y dignidad. “Estoy segura de que todo este proceso de transformación me lleva a representar mis raíces cubanas de la mejor manera posible”, afirmó con firmeza.
Lina finalizó su reflexión agradeciendo el apoyo constante de sus seguidores en redes sociales, quienes no han dejado de brindarle palabras de aliento en su camino hacia el certamen. La joven está lista para dar lo mejor de sí misma en la competencia, con una nueva perspectiva sobre la vida, la belleza y el amor propio.
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