
Luego de los reportes de un colapso mental de Britney Spears, nuevos detalles han surgido sobre el verdadero motivo detrás de su crisis. Aparentemente, todo comenzó con una pelea con su madre, Lynne Spears, desencadenando una serie de eventos que llevaron a la cantante al límite.
Las imágenes de Spears saliendo del hotel Chateau Marmont cubierta con una cobija y acompañada por paramédicos dieron lugar a especulaciones sobre su estado mental. Inicialmente, se informó que la pelea con su novio había sido el desencadenante, pero ahora se revela que el conflicto estaba relacionado con su madre.
Según fuentes cercanas, la princesa del Pop se lastimó el tobillo mientras bailaba en su habitación, lo que provocó su colapso mental al temer que su madre llamara a los paramédicos y convirtiera la situación en un espectáculo mediático, como ocurrió en 2008.
La reacción de Spears al ver la ambulancia y la camilla evidenció su estado de pánico. Posteriormente, se supo que la cantante estaba dando vueltas en su habitación mientras bebía alcohol, amenazando con desalojar a su madre de la casa que ella misma paga.
Este incidente ha revelado tensiones previamente desconocidas en la relación entre Britney y su madre, a pesar de que había “retomado” su relación después del juicio entre Britney y su padre.
Vale decir que la artista y su padre han llegado a un acuerdo respecto a la disputa legal que sostenían desde el año 2008. Y es que, de acuerdo con el medio especializado TMZ, la cantante podrá gozar de una “libertad completa” luego de que en los últimos años su padre ejerciera control total sobre su carrera, sus finanzas y otros aspectos de su vida.
Según lo referido, la finalización de la disputa entre Britney y Jamie también evitará que tanto padre como hija tengan que regresar a los tribunales. Sin embargo, de acuerdo con lo difundido hasta el momento, la intérprete de Baby One More Time estaría severamente molesta con la resolución brindada por el Tribunal Superior de Los Ángeles, el pasado 25 de abril, debido a que tendrá que desembolsar cerca de $2 millones de dólares a su padre por el concepto de honorarios legales vinculados a su tutela.
De acuerdo con el abogado de la estadounidense, Mathew Rosengart, tanto él como la cantante se negaron rotundamente a cubrir dicha cantidad bajo el argumento de que Jamie Spears ejerció malas prácticas financieras durante su periodo de tutela.
A pesar de la acusación, la cual fue negada por el estadounidense de 71 años, el equipo legal del padre de la estrella celebró la resolución del litigio: “Jamie está encantado de que todo esto haya terminado. Lamenta las acusaciones irresponsables y engañosas formuladas en público contra él”.