- Advertisement -

¿Liga Profesional del Béisbol Cubano sustituirá a la Serie Nacional?

Liga Profesional del Béisbol Cubano sustituirá a la Serie Nacional
El planteamiento surge en medio del deterioro competitivo del deporte nacional. (Captura de pantalla © TeleRebelde – YouTube)

La crisis del béisbol cubano volvió a quedar expuesta tras una lectura crítica sobre el presente de la pelota en la Isla, que toma como punto de partida la mala actuación de Matanzas en un torneo internacional.

En el programa de Deportes en Cubavisión Internacional, dos periodistas especializados propusieron desmontar el actual modelo de la Liga Élite, redirigir recursos hacia la Serie Nacional y preparar para 2027 la creación de la primera Liga Profesional del Béisbol Cubano.

El planteamiento surge en medio del deterioro competitivo del deporte nacional, la falta de condiciones económicas y la pérdida de peso de Cuba frente a otras ligas de la región.

El análisis sostiene que el problema ya no puede interpretarse como un tropiezo aislado. La presentación de Matanzas en el certamen se describe como una señal de una crisis más profunda, vinculada a la preparación deficiente, la falta de estructura y la pérdida de visión estratégica.

Según esa lectura, el equipo llegó con poco entrenamiento, sin el rigor que demanda una competencia internacional y con una imagen de escasa motivación sobre el terreno, un síntoma que afecta no solo los resultados inmediatos, sino también el prestigio histórico del béisbol cubano.

La Liga Élite bajo cuestionamiento

Uno de los puntos más duros del contenido es la crítica directa a la Liga Élite. El texto afirma que, en las condiciones actuales de enorme crisis, ese torneo no debería seguir celebrándose en su formato habitual.

Las razones expuestas abarcan varios planos. Por un lado, el país no contaría con recursos suficientes para sostener la competencia.

Por otro lado, muchos de los peloteros de mayor nivel están contratados fuera de Cuba, lo que deja al campeonato sin una parte esencial de su talento. A eso se suma un posible formato de “burbuja” que alejaría a la afición de sus equipos y vaciaría de sentido deportivo y social el evento.

A partir de ese panorama, la Liga Élite aparece retratada como un modelo agotado, incapaz de elevar la calidad del béisbol nacional o de ofrecer una respuesta seria al declive competitivo.

Los especialistas definen este torneo como un “proyecto vencido”, lo que implica un juicio severo sobre su utilidad real. La crítica no se limita al funcionamiento puntual del torneo, sino a la idea de seguir invirtiendo en una estructura que no ha conseguido fortalecer la base del béisbol cubano ni devolverle capacidad para competir con solidez fuera de la Isla.

El señalamiento también golpea una narrativa repetida durante años por el discurso oficial: la supuesta fortaleza de la liga cubana frente a otros campeonatos del área.

Plantean que República Dominicana, Puerto Rico, México, Venezuela y Nicaragua ya han superado a Cuba en materia de ligas locales. Incluso advierten que Panamá y Colombia podrían hacer lo mismo si consolidaran más sus torneos.

La propuesta de una liga profesional en Cuba

Frente a ese desgaste, se propone un giro estructural. En vez de seguir destinando fondos a una Liga Élite debilitada, plantea usar esos recursos para fortalecer la Serie Nacional, mejorar terrenos, montículos e instalaciones, y atender con mayor seriedad las categorías juveniles y las selecciones sub-15 y sub-23.

La lógica es que la reconstrucción del béisbol cubano debe comenzar por la base y no por sostener un torneo que no ha resuelto los problemas de fondo.

Para el 2027 se pudiera dar la primera edición de una Liga Profesional del Béisbol Cubano. Para ello existe una ley del deporte cubano que habilita y protege la posibilidad de una liga profesional, y se añade que cuando se creó la Liga Élite ya estaba presente, en el trasfondo, la idea de avanzar hacia ese modelo.

La diferencia es que ahora la crisis parece haber acelerado la urgencia de esa discusión. El profesionalismo se presenta como una necesidad práctica. El programa deportivo remarca que ligas como las de Dominicana, Puerto Rico, México, Venezuela y Nicaragua logran crecer, sostenerse y elevar su nivel porque operan bajo esquemas profesionales.

Ese modelo atrae inversión, permite sumar actores internacionales y genera una competencia más estable. La comparación deja implícita una crítica al sistema deportivo estatal cubano, que ha perdido capacidad para sostener un campeonato con aspiraciones reales mientras el resto del Caribe y América Latina avanza con mayor flexibilidad.

Sin comentarios

¿Qué opinas? ¡Déjanos tu comentario!

Please enter your comment!
Ingrese su nombre

Salir de la versión móvil