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Los Oltuski: el poderoso apellido detrás de la nueva polémica entre Los Aldeanos

¿Quiénes son los Oltuski? El apellido del poder que destapó la polémica entre Los Aldeanos
La confrontación digital entre Al2 y El B sacudió el árbol genealógico del poder en Cuba (Foto © Al2 El Aldeano – Instagram)

Nadie esperaba que una pelea entre raperos terminara sacudiendo el árbol genealógico del poder en Cuba. Pero así fue. En mayo de 2026, Bian Oscar Rodríguez Gala, conocido como El B, se sentó frente a una cámara y rompió doce años de silencio.

Lo que salió de su boca no fue solo un reclamo entre excolegas musicales: fue una descarga de revelaciones dirigida al corazón de su antiguo compañero en Los Aldeanos, Aldo Roberto Rodríguez Baquero, Al2 El Aldeano. Y la metralla alcanzó un nombre que casi nadie en la calle conocía: Mariela Cartaya Oltuski.

Mariela, dijo El B, era pareja de Aldo y madre de su hijo menor, Sebastián. Pero no era solo eso. Era también “prima” de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, “El Cangrejo”, el nieto de Raúl Castro que hoy parece negociar el destino de la isla.

La acusación ardió en las redes como gasolina. De pronto, miles de cubanos se hacían la misma pregunta: ¿quiénes son los Oltuski? ¿De dónde sale esta familia que aparece cosida al poder como si fuera parte del uniforme? La respuesta no está en un live de Instagram. Está en un restaurante de Miami Beach, hace más de sesenta años.

Un desayuno en Miami Beach

En la década de 1950, un joven ingeniero llamado Enrique Oltuski Osacki volaba a Florida desde Cuba con una agenda que no cabía en ninguna maleta.

Nacido en La Habana, era hijo de Berol Oltuski, un zapatero judío originario de Kobryn, Polonia (hoy Bielorrusia), que emigró a Cuba en los años treinta junto a su esposa Jashe Osacki, siguiendo los pasos de un tío que ya residía en la isla.

Enrique se formó como ingeniero arquitectónico en la Universidad de Miami, se graduó en 1954 y fue contratado por Shell Oil para diseñar estaciones de servicio a lo largo de la isla.

Enrique Oltuski se formó como ingeniero arquitectónico en la Universidad de Miami, se graduó en 1954 y fue contratado por Shell Oil para diseñar estaciones de servicio a lo largo de la isla. (Imagen incrustada html © Revolutionary Communist)

Pero su verdadera vida era otra: era el jefe del Movimiento 26 de Julio en la provincia de Las Villas, operando bajo el nombre clandestino “Sierra”. En Miami Beach se reunió con Haydée Santamaría, quien dirigía el Movimiento 26 de Julio desde el exilio, y con los hermanos Guillermo y Martha Rodríguez del Pozo.

El propósito del encuentro era planificar cómo incrementar la actividad guerrillera en Villa Clara. Fue precisamente en esa provincia donde Guillermo presentó su hermana Martha a Enrique. Se casaron. Y de ese matrimonio, y del de Guillermo con otra mujer, nacería un entramado familiar que seis décadas después controla buena parte de la economía cubana.

Los dos matrimonios que lo cambiaron todo

Para entender a los Oltuski hay que entender a los hermanos Rodríguez del Pozo. Martha Rodríguez del Pozo se casó con Enrique Oltuski. Juntos tuvieron cuatro hijos y vivieron hasta el final de sus días en una casa del Nuevo Vedado, en La Habana.

Oltuski fue Ministro de Comunicaciones tras el triunfo de la Revolución, luego Vicepresidente de la Junta Central de Planificación bajo el mando del Che Guevara durante cinco años, y hasta su muerte el 16 de diciembre de 2012 se desempeñó como Viceministro de la Industria Pesquera. Publicó varios libros, entre ellos Vida Clandestina, su autobiografía sobre la lucha revolucionaria.

Su cuñado, Guillermo Rodríguez del Pozo, apodado “Gallo Ronco”, nació en 1929 en Matanzas. Se graduó de médico en la Universidad de La Habana y organizó el Movimiento 26 de Julio en Las Villas. Tras la Revolución fue jefe de los Servicios Médicos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, fundador del Partido Comunista, diputado a la Asamblea Nacional y cumplió misiones militares en Angola.

En 1982 fue nombrado Sustituto del Ministro de las FAR Jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil. Murió en julio de 2016 a los 86 años.

Guillermo se casó con Cristina López-Calleja Hiort-Lorenzen, hija de un ingeniero cienfueguero y una mujer de ascendencia judía danesa-polaca. Cristina fue doctora en Ciencias Económicas, profesora titular del Centro de Estudios sobre Migraciones Internacionales de la Universidad de La Habana.

Según CubaNet, nadie en Cuba ha tenido tanto acceso a documentos clasificados sobre la emigración cubana como ella. Sus estudios fueron utilizados por Fidel Castro para diseñar estrategias de acercamiento a determinados grupos de exiliados, fundamentalmente en Estados Unidos y Europa.

De la unión entre Guillermo y Cristina nació Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, el hombre que dirigió GAESA, el conglomerado militar-empresarial más poderoso de Cuba, hasta su muerte por infarto en julio de 2022. Luis Alberto se casó con Deborah Castro Espín, hija de Raúl Castro, sellando así la alianza entre la familia Rodríguez del Pozo y los Castro.

Aunque la pareja se divorció años después, con rumores de violencia doméstica de por medio, el vínculo político y económico permaneció intacto.

Los Oltuski dentro de GAESA

De los cuatro hijos de Enrique Oltuski y Martha Rodríguez del Pozo, dos ocupan posiciones documentadas dentro del aparato empresarial militar cubano.

Frank País Oltuski Rodríguez, coronel, es vicepresidente de mercadotecnia del Grupo de Turismo Gaviota S.A., la joya de la corona de GAESA. Gaviota controla más de un tercio de la capacidad hotelera de Cuba, opera en todos los principales polos turísticos del país y ha sido la cara visible del turismo cubano en ferias internacionales durante al menos una década.

Frank País Oltuski Rodríguez ha aparecido representando a Gaviota en eventos desde FITCuba 2016 hasta la Bolsa Turística Destinos Gaviota en 2025, negociando con cadenas como Meliá, Iberostar, Kempinski y Blue Diamond. En 2022, tras la muerte de Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, su nombre fue mencionado entre los posibles sucesores al frente de GAESA, aunque el puesto lo ocupó finalmente Ania Lastres Morera.

Haydée Oltuski Rodríguez ha sido vinculada (por la investigadora independiente Salomé García) a ALMEST, la inmobiliaria de GAESA encargada de construir los hoteles que después opera Gaviota. Solo en La Habana, ALMEST tenía en 2019 once proyectos en ejecución por un monto aproximado de 799 millones de pesos. Es decir, dos hijos de Oltuski manejan eslabones complementarios de la misma cadena: una construye los hoteles y el otro los comercializa.

El detalle no es menor. Frank Oltuski trabajaba directamente bajo el paraguas del conglomerado que dirigía Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, hijo de Guillermo Rodríguez del Pozo, el hermano de su madre Martha. Es decir, primos manejando piezas clave del mismo negocio multimillonario.

Aunque no hay registros oficiales, Mariela sería la hija de Haydée “Titi” Oltuski Rodríguez. La hija de Enrique Oltuski también aparece en sitios oficiales cubanos como creadora vinculada a La Colmenita, la compañía cubana de teatro infantil dirigida por Carlos Alberto Cremata. En una entrevista publicada por CubaSí, Cremata la menciona como especialista en textos líricos y creadora de “Ajiaco…”, “Los Cuentos Cubanos de Andersen” y otros textos para la compañía.

La siguiente generación: Rodríguez, López-Calleja, Oltuski

La conexión que destapó la polémica de Los Aldeanos pertenece a la generación de los nietos de los Castro. Mariela Cartaya Oltuski (cuyo apellido indica que es hija de un o una Oltuski casado/a con alguien de apellido Cartaya) fue señalada por El B como prima de “El Cangrejo”, Raúl Guillermo Rodríguez Castro.

General de Brigada Luis Alberto Rodríguez López-Callejas junto a su hijo Raúl Guillermo “El Cangrejo” (Foto: Periódico Cubano)

El parentesco no es tan directo, pero existe: “El Cangrejo” es hijo de Luis Alberto Rodríguez López-Calleja y Deborah Castro Espín, y su abuelo paterno, Guillermo Rodríguez del Pozo, era hermano de Martha Rodríguez del Pozo, la abuela materna de Mariela. Son primos por la rama Rodríguez del Pozo.

Vilma Rodríguez Castro, hermana de “El Cangrejo”, es por tanto también prima de Mariela. Vilma ha sido noticia por alquilar en Airbnb una mansión de lujo en Miramar, La Habana, a 650 dólares la noche, y según documentos filtrados del MINREX viajó al menos cinco veces a Estados Unidos entre 2012 y 2016 con pasaporte diplomático.

Los López-Calleja: la otra cara de la moneda

El entramado no estaría completo sin mencionar a los otros hijos de Guillermo Rodríguez del Pozo y Cristina López-Calleja.

Guillermo Faustino Rodríguez López-Calleja, hermano de Luis Alberto, ha sido vinculado a más de veinte sociedades mercantiles, incluyendo navieras y empresas offshore. Una de ellas, Anglo-Caribbean Shipping Co. Limited, registrada en Reino Unido, fue dirigida por Francisco Soberón Valdés, quien después sería presidente del Banco Central de Cuba entre 1995 y 2009.

El hijo de Soberón, Ernesto Soberón Guzmán, dirigió durante años la oficina de Asuntos Consulares y Cubanos Residentes en el Exterior del MINREX (el mismo departamento que comparte información con Cristina López-Calleja) y en 2024 fue nombrado Embajador de Cuba ante las Naciones Unidas en Nueva York.

Isabel Cristina Rodríguez López-Calleja, hermana de Luis Alberto, emigró a Miami. Sus hijos Ana Cristina Sarol y Juan Carlos Sarol se establecieron en Florida, donde este último dirige pequeñas empresas inmobiliarias y de reparaciones, según CubaNet.

Otros López-Calleja decidieron modificar su apellido para pasar inadvertidos. Así lo hizo Arturo López-Levy, primo de Luis Alberto por la rama materna, exoficial del Minint y profesor en la Universidad Holy Names de Oakland, California. También aparece como Visiting Assistant Professor en Gustavus Adolphus College en Minnesota.

Un restaurante en Miami Beach, sesenta años después

La escena tiene una simetría inquietante. En los años cincuenta, Enrique Oltuski, Guillermo y Martha Rodríguez del Pozo y Haydée Santamaría se encontraron en un restaurante de Miami Beach para planificar la guerrilla en Villa Clara.

Seis décadas después, sus descendientes controlan las principales empresas del Estado cubano, alquilan mansiones de lujo, viajan con pasaportes diplomáticos, dirigen sociedades offshore en Europa y se dispersan entre Cuba, el sur de Florida y Madrid.

La polémica entre Al2 El Aldeano y El B puso el apellido Oltuski en boca de miles de cubanos que jamás habían oído hablar de él. Pero la historia de esta familia no empezó con una transmisión o una tiradera de Instagram. Empezó en un restaurante frente al mar, cuando un grupo de jóvenes revolucionarios se repartía las tareas para tumbar un gobierno. Lo que nadie imaginó es que, al final, terminarían repartiéndose el país.

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