
Eliannis Ramírez, la madre de Damir Ortiz, el niño cubano de 10 años que llegó en estado crítico a Miami en busca de la atención médica tras la falta de un tratamiento adecuado en la Isla, respondió ayer lunes a las versiones oficiales emitidas por la televisión estatal sobre el caso de su hijo, informó Telemundo 51.
Ante periodistas de diferentes medios de comunicación reunidos en el Museo Americano de la Diáspora Cubana, la mujer aseguró que el sistema de salud pública ofreció una insuficiente atención a su hijo, además de negligencias en el diagnóstico de los padecimientos.
“Damir es un niño que desde muy pequeño fue muy mal atendido (…) yo me di cuenta, por así decirlo, tarde”, afirmó la madre para contrarrestar las declaraciones de médicos en un programa propagandístico de la televisión cubana, conducido por el vocero del régimen castrista Humberto López.
En el programa, se destacó que el niño recibió todos los medicamentos necesarios y que no faltaron los recursos en su atención. Sin embargo, el discurso de la doctora Araíz Consuegra, directora del Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez, generó más polémica.
La especialista aseguró que la madre del menor había rechazado algunos procedimientos médicos, lo que habría impedido un diagnóstico correcto. “Cuando la madre de un paciente se niega a un proceder que conduce a un diagnóstico, y ese diagnóstico a un tratamiento, se están perdiendo oportunidades de vida”, explicó Consuegra.
A pesar de las críticas, la doctora insistió en que el diagnóstico en Cuba no estaba cerrado y que aún quedaban estudios por realizar. También sugirió que la madre de Damir se había enfocado más en difundir la situación en redes sociales que en buscar soluciones médicas para su hijo.
Ante esa declaración, Ramírez aclaró en la rueda de prensa que sí permitió la realización de numerosos exámenes a su hijo, pero notó que las condiciones de los procedimientos fueron inadecuados.
“Ellos tuvieron miles de oportunidades de diagnosticar a mi hijo, incluso todo fue bajo presión, medulograma, resonancias en el CIMEQ (…) todo fue bajo presión”, aseguró la progenitora.
La mujer también lamentó que en el programa participaran médicos que no vieron a Damir mientras se encontraba en el hospital. “Ninguno de esos médicos que estuvo allí atendió a mi niño personalmente, ninguno le puso un dedo encima, ninguno lo examinó nunca”, aseguró la madre, además de reconocer la buena atención que ha tenido el niño desde su llegada a Estados Unidos.
Luego de trabas burocráticas y la falta de entrega de un documento para la gestión de la visa humanitaria, el niño por fin accedió a este documento y de inmediato fue trasladado al Hospital Pediátrico Nicklaus Children’s de Miami, donde le detectaron un mal diagnóstico.
Damir padece Neurofibromatosis plexiforme tipo 1 (NF1), una enfermedad genética que causa tumores. En febrero también le diagnosticaron Linfoma de Burkitt en Cuba, pero el especialista en Hematología que lo atendió en dicha ciudad al sur de Florida descartó este padecimiento.
Los nuevos estudios mostraron que no existen células B maduras, un indicio clave para el diagnóstico del Linfoma de Burkitt. Este error agravó la salud del menor, debido a que las enfermedades requieren tratamientos diferentes.
Uno de los nombres que ha cobrado relevancia en esta historia es el de Diasniurka Salcedo, activista cubana radicada en Miami, quien lideró los esfuerzos para llevar a Damir a EEUU.
Salcedo ha sido una de las principales voces en denunciar las deficiencias del sistema de salud cubano, asegurando que, de no haber sido por la denuncia pública en redes sociales, el niño no habría recibido la atención que necesitaba.