
Una mujer de 35 años, identificada como Gineth Ramírez, fue arrestada en Hialeah por ser sospechosa de maltrato infantil agravado con lesiones corporales graves contra su hija de 10 años, después de que la menor denunciara supuestos castigos que incluían quemaduras y haber sido atada de manos.
Según un informe policial, compartido por Local 10, Gineth Ramírez permanece ingresada en el Centro Correccional Turner Guilford Knight (TGKCC), mientras avanzaba el proceso judicial en su contra. La mujer también es madre de un niño de 2 años.
La investigación comenzó después de que un detective de protección infantil del Departamento de Niños y Familias de Florida (DCF, por sus siglas en inglés) acudiera al Centro de Aprendizaje Thumbelina, en Hialeah, donde entrevistó a la menor.
De acuerdo con el reporte policial, la niña afirmó que su madre la había quemado en el brazo y las piernas como castigo por “portarse mal”. Asimismo, declaró que Ramírez la obligaba a sentarse en una silla marrón y le ataba las manos.
Durante la evaluación inicial, el investigador del DCF observó lesiones que parecían corresponder a quemaduras de primer grado. Posteriormente, un detective fotografió varias marcas en el cuerpo de la menor: una en el antebrazo derecho, otra en la espinilla derecha y una tercera en la parte interna del muslo derecho.
La versión ofrecida por Ramírez a las autoridades fue diferente. Durante un interrogatorio realizado el pasado jueves, la mujer aseguró que una de las quemaduras ocurrió aproximadamente 15 días antes mientras preparaban flan en la cocina.
La mujer explicó que le entregó una cuchara con flan caliente a su hija y le pidió que soplara antes de comerlo. La menor, según su relato, no tomó correctamente la cuchara y el alimento cayó sobre su pierna.
Sin embargo, los investigadores señalaron que la explicación no aclaraba las otras dos lesiones encontradas en el cuerpo de la niña. Ramírez también negó utilizar castigos físicos. Según el informe, afirmó que cuando la menor se portaba mal, la hacía sentarse en una silla y mirar hacia la pared, pero rechazó haberla atado con cuerdas o esposas.
Los agentes arrestaron a la mujer poco antes de las 3:00 p. m. del jueves en su vivienda de Hialeah. Posteriormente, fue trasladada al TGKCC, donde ingresó bajo custodia preventiva alrededor de las 6:10 p.m.
El cargo que enfrenta, maltrato infantil agravado con lesiones corporales graves, es una acusación considerada grave bajo las leyes de Florida. En caso de ser declarada culpable, una persona puede enfrentar una pena de hasta 30 años de prisión, además de multas que pueden alcanzar los 10.000 dólares, debido a que generalmente se procesa como un delito grave de segundo grado.
Las autoridades también pueden solicitar condiciones adicionales tras una condena, como libertad supervisada, restricciones de contacto con la víctima y la obligación de cumplir programas relacionados con violencia familiar o tratamiento psicológico, dependiendo de la decisión del tribunal.
Las sanciones finales dependerán de factores como la gravedad de las lesiones, las pruebas presentadas, los antecedentes de la acusada y las circunstancias específicas del caso.
Madre cubana detenida por actos peligrosos contra sus hijas
En agosto pasado se dio a conocer el caso de Meliza Campos Sánchez, una madre cubana de 26 años, acusada de abuso infantil y negligencia en Miami-Dade. Ella fue arrestada después de que circularan grabaciones donde aparece realizando actos considerados peligrosos con sus hijas de 3 y 6 años.
En uno de los videos, se observa cómo derrama cera caliente de una vela sobre las manos de una de las menores y sobre su propio cuerpo, mientras les pide que no tengan miedo.
Las autoridades también investigan otra publicación en la que la mujer aparece dentro de la vivienda familiar prendiendo fuego a una prenda de vestir después de rociarla con un líquido inflamable. Una de sus hijas habría declarado a un detective que ella y su hermana estaban presentes cuando ocurrió el incidente.
Durante una comparecencia realizada a finales de agosto, la mujer fue vista sonriente, tranquila y enviando besos a familiares desde la sala judicial mientras enfrenta cargos relacionados con videos publicados en redes sociales.
Además del proceso penal, la cubana enfrenta una posible consecuencia migratoria. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) emitió una orden de retención para asumir su custodia tras la conclusión del caso criminal y evaluar una posible deportación.