
La muerte de una mujer y su hija de nueve años tras ser atropelladas por un conductor presuntamente ebrio ha provocado indignación y reclamos de justicia en Santa Clara, en un caso ocurrido la noche del 30 de diciembre de 2025 y que, hasta el momento, permanece sin información oficial por parte de las autoridades cubanas.
Las víctimas fueron identificadas como Liliana Carbonell y su hija Elizabeth, quien falleció horas después del impacto. Según denunció en Facebook la usuaria María Pérez Cueto, ambas fueron arrolladas por un cubanoamericano que conducía a muy alta velocidad y en estado de embriaguez, de acuerdo con testimonios compartidos por familiares y personas cercanas.
El accidente ocurrió en una zona urbana de Santa Clara, provincia de Villa Clara. Liliana Carbonell murió en el lugar de los hechos, mientras que la menor fue trasladada con vida a un centro de salud, donde falleció posteriormente debido a la gravedad de las lesiones.
La publicación, difundida ampliamente en redes sociales, denuncia la falta de información clara y oficial sobre el proceso penal. “El silencio de las autoridades es absoluto y no sabemos si el responsable se encuentra detenido o si ha sido liberado”, escribió Pérez Cueto en nombre de la familia.
El mensaje también exige justicia y alerta sobre el riesgo de impunidad. “Este crimen no puede ni debe quedar en la impunidad”, subraya el texto, que concluye con un llamado a compartir la denuncia para visibilizar el caso.
La reacción en redes sociales fue inmediata. Decenas de personas expresaron su dolor, solidaridad y apoyo a la familia, mientras otras aprovecharon para criticar la respuesta del sistema judicial cubano ante hechos similares.
“Los que hemos sido víctimas de actos como estos sabemos lo que duelen, y lamentablemente nuestras leyes tienen sanciones muy benévolas para esos irresponsables”, comentó un usuario en el hilo de la publicación.
Otros mensajes recordaron a las víctimas desde el plano personal. “Mi amiga, te fuiste al cielo, pero sé que estás en el regazo del Señor, tú y tu bella bebé”, escribió una persona que afirmó conocer a Liliana Carbonell.
El clamor por justicia se repite en múltiples comentarios, donde se evidencia la frustración ante la ausencia de información oficial y la percepción de desprotección de las víctimas en casos de accidentes de tránsito con consecuencias fatales.
Hasta el cierre de esta nota, no existe confirmación pública sobre la identidad del conductor, su estatus migratorio exacto, si fue detenido o qué cargos podría enfrentar.
En Cuba, los accidentes de tránsito continúan siendo una de las principales causas de muerte. Para la familia de Liliana y Elizabeth, el dolor se mezcla con la exigencia de respuestas; su llamado resume el sentir de muchos cubanos: verdad, justicia y responsabilidad penal efectiva para evitar que tragedias como esta se repitan.