
El dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, continúa su campaña en contra de WhatsApp, al acusar a la plataforma de ser un sistema de “espionaje”.
Durante su programa semanal Con Maduro más, el mandatario venezolano afirmó que ha eliminado WhatsApp de su vida, reiterando su llamado a sus seguidores a abandonar la aplicación y utilizar alternativas como Telegram y la plataforma china WeChat.
Maduro, quien en agosto de 2024 ya había desinstalado WhatsApp de su celular tras las protestas en el país, criticó fuertemente la aplicación de mensajería por su presunta implicación en “guerra psicológica” y desestabilización de su gobierno.
“Yo eliminé WhatsApp de mi vida, chao WhatsApp, ¡vete WhatsApp!”, declaró durante la transmisión, enfatizando que la aplicación espía a sus usuarios y recopila información personal.
A pesar de sus fuertes declaraciones, WhatsApp no ha sido bloqueada en Venezuela, aunque su uso es desalentado por el usurpador de la Presidencia. Maduro aseguró que su gobierno está trabajando en un sistema de comunicación alternativo y más seguro, que no esté vinculado con el espionaje.
“Rusia habla de que Telegram también es peligroso. Yo uso Telegram, no lo utilizo para cosas importantes, Telegram es transitorio, es por ahora… estamos trabajando por tener un sistema de comunicación seguro que no sea utilizado para espiar y mucho menos para matar”, habló el usurpador del poder en la nación venezolana.
Las reacciones en las redes sociales fueron más de burla que de otra índole y así se leyeron comentarios como: “La inteligencia lo persigue, pero él es más rápido”, “Y todos los venezolanos deseando que Dios te saque de nuestro país y de nuestras vidas”, “De verdad este tipo desperdicia el tiempo del pueblo y su bienestar, diciendo cualquier ocurrencia, con tantos problemas por resolver”, “Ya nadie lo va a dejar en azul porque le daba mucha rabia”, “Ni que fabrique y lance un nuevo satélite para no ser espiado ya se sabe quién eres”.
El boicot a WhatsApp coincide con los esfuerzos del régimen venezolano por implementar plataformas de comunicación más controladas, mientras continúa enfrentando críticas tanto internas como internacionales sobre la transparencia de su gestión.