
El ministro de Energía y Minas de Cuba, Vicente de la O Levy, respondió a una pregunta sobre posibles condiciones de la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para aliviar las sanciones contra la Unión Cuba-Petróleo (CUPET).
El funcionario comentó a Reuters que Washington exige que se realicen elecciones libres, se permita el multipartidismo en el sistema político de la Isla y que se ponga fin al papel rector del Partido Comunista de Cuba (PCC).
“La intención de los EEUU es doblegar al pueblo de Cuba y a la revolución cubana, y eso no va a suceder nunca”, sostuvo al ser cuestionado sobre las conversaciones respecto a dicho tema.
Asimismo, comentó en la entrevista: “Se habla de tener toda la minería de Cuba, se habla de todo el turismo, se habla de que tiene que privatizarse toda la economía cubana”.
También duda de si una transformación empresarial bastará para cambiar la política estadounidense hacia el régimen castrista. “Si nosotros privatizáramos CUPET, ¿nos van a quitar el bloqueo?”, preguntó.
De la O Levy propuso elevar la eficiencia de CUPET, la minería y la generación eléctrica, además de conseguir financiación e intercambios internacionales. En este sentido, reconoció la crisis energética de la Isla: “Tenemos largas horas de apagón, no tenemos combustible para cocinar, no tenemos combustible para el transporte”.
Pese a ese panorama, defendió continuar con recursos y soluciones propias. “Es un camino largo, un camino difícil, sin recursos”, admitió, sin anunciar concesiones políticas para facilitar un eventual acuerdo bilateral.
Castrismo no tiene en la mesa un cambio político en Cuba
La respuesta del ministro es parte del guion planteado por el régimen para defender el monopolio político ante los cuestionamientos sobre cambios en la Isla.
Hace dos semanas, el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío dijo al diario mexicano Milenio: “Cuba no está dispuesta a discutir con el gobierno de Estados Unidos, ni con ningún gobierno, los asuntos políticos internos de Cuba”.
El presidente designado de la Isla, Miguel Díaz-Canel, había expresado una posición similar en abril, durante una entrevista con el periodista brasileño Breno Altman. Ese mes, la vicecanciller Anayansi Rodríguez Camejo también descartó negociar el sistema político, la presidencia o los cargos de los funcionarios.
Desde Washington, los pronunciamientos citados apuntan a transformaciones que trascienden la propiedad de las empresas. Marco Rubio defendió el 20 de mayo que los cubanos puedan elegir y sustituir gobernantes, crear medios independientes y cuestionar al sistema sin sufrir prisión o exilio.
Donald Trump reclamó elecciones justas y libertades para los cubanos en su mensaje por el aniversario de la independencia. El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, pidió en junio apertura económica y excarcelaciones.
Marco Rubio y Nayib Bukele hablan sobre la situación de Cuba
La situación de Cuba figuró entre los temas que trataron ayer martes el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, en una llamada telefónica, según un breve comunicado.
Rubio afirmó que el régimen cubano seguirá sin impulsar las reformas que merece la ciudadanía mientras perciba que conserva el apoyo de la comunidad internacional. El funcionario exhortó a El Salvador a coordinar esfuerzos con EEUU y otros países afines para avanzar en objetivos comunes dentro de las Naciones Unidas.