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Muere en Miami Julián Oliva Cuéllar: último comandante vivo de la rebelión armada del Escambray

El opositor murió después de una vida marcada por la lucha contra el sistema instaurado por Fidel Castro
Opositor que se resistió al régimen de Fidel Castro.
La Rebelión del Escambray fue protagonizada por campesinos, antiguos opositores a Fulgencio Batista y personas que rechazaron el giro comunista adoptado por Fidel Castro. (Foto © Diario Las Américas)

Julián Oliva Cuéllar, conocido como “Yaguajay” y considerado el último dirigente sobreviviente de la rebelión armada del Escambray, falleció el 24 de agosto en Miami a los 95 años, según confirmó su familia al medio Diario Las Américas.

El excombatiente anticomunista murió después de una vida marcada por la lucha contra el sistema instaurado por Fidel Castro, años de prisión política y un largo exilio en Estados Unidos.

Nacido el 28 de enero de 1931 en Meneses, localidad perteneciente a Yaguajay, en la antigua provincia de Las Villas, Oliva Cuéllar integró los grupos armados que operaron en el centro de Cuba durante los primeros años de la década de 1960. Alcanzó el grado de primer teniente y asumió funciones como jefe de guerrilla.

Su trayectoria quedó vinculada a la llamada lucha del Escambray, una insurrección protagonizada por campesinos, antiguos opositores a Fulgencio Batista y personas que rechazaron el giro comunista adoptado por la revolución cubana.

Una rebelión enfrentada a una ofensiva militar del Gobierno cubano

El levantamiento en las montañas del centro de la Isla fue combatido por una amplia operación militar organizada por el Gobierno de Fidel Castro. Las autoridades denominaron aquella campaña como “Lucha contra Bandidos”, una expresión utilizada durante décadas para referirse a los insurgentes.

Para los participantes de aquel movimiento y sectores del exilio cubano, la rebelión representó una respuesta ante la instauración de un sistema político que eliminó libertades civiles, realizó confiscaciones y concentró el poder estatal.

Oliva Cuéllar fue capturado en 1960, cuando tenía 29 años. Permaneció cerca de siete años recluido en cárceles cubanas hasta protagonizar una fuga de la prisión conocida como la Alambrada de Manacas en noviembre de 1967.

Una fuga arriesgada desde una prisión política cubana

Durante su estancia en prisión formó parte de los llamados “plantados”, presos políticos que rechazaban los programas de rehabilitación ideológica impulsados por las autoridades. Según relatos familiares, logró escapar al mezclarse con otros reclusos que salían a realizar trabajos agrícolas.

Tras una jornada de siembra de boniatos, algunos compañeros lo ayudaron a ocultarse bajo restos vegetales recogidos en el campo. Cuando tuvo la oportunidad, abandonó la zona y llegó hasta El Panqué de Manacas, ubicado cerca de la Carretera Central.

Desde allí comenzó un recorrido clandestino que incluyó el traslado hasta Santa Clara y luego un viaje en el último ómnibus hacia Morón, conocido como “la Moronera”. Para evitar ser reconocido utilizó un sombrero comprado durante el trayecto.

Al llegar a Yaguajay buscó ayuda del médico Rojas, quien atendía a su padre. El doctor consiguió esconderlo en un cañaveral de una finca cercana, donde permaneció varios días mientras colaboradores preparaban su salida de Cuba.

Décadas de exilio y defensa de la memoria del Escambray

La operación permitió que Oliva Cuéllar abandonara la Isla en diciembre de 1967 y llegara a Estados Unidos. Desde Miami mantuvo sus posiciones políticas y escribió testimonios sobre la resistencia armada, la prisión y el destierro.

Aunque otros comandantes continuaron combatiendo después de su captura, su muerte representa el final de una generación de líderes insurgentes del Escambray que permanecían con vida.

Familiares y allegados lo recuerdan como una persona cercana y comprometida con sus ideales. A través de sus escritos buscó conservar una versión de aquellos acontecimientos diferente a la narrativa oficial difundida durante décadas por el Gobierno cubano.

A Oliva Cuéllar le sobreviven sus hermanos Gisela y Ulpiano, además de otros familiares. La causa de su muerte no fue informada. El velorio se realizará el lunes 31 de agosto, entre las 4:00 p.m. y las 10:00 p.m., en Memorial Plan Funeral Homes & Cemeteries, en Miami. El entierro está previsto para el martes 1 de septiembre a las 10:00 a.m. en Graceland Memorial Park North.

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