
La situación de limpieza y saneamiento en Santiago de Cuba sigue siendo crítica tras el paso del huracán Melissa, que dejó una estela de escombros y restos de árboles en las calles de la ciudad. A pesar de los esfuerzos de la población local, los servicios comunales aún no han logrado recoger toda la basura acumulada, y las viviendas continúan sin agua potable.
En diversas zonas de la ciudad, los residentes se han organizado para limpiar sus barrios. Con escobas, palas y un esfuerzo colectivo, los santiagueros intentan reducir la acumulación de desechos que, además de generar mal olor, representan un serio riesgo para la salud. Sin embargo, hace falta maquinaria pesada para recoger la enorme cantidad de desechos.
Según los testimonios de los habitantes, en algunos lugares, como la calle B, los vecinos se han visto obligados a amontonar la basura y hasta quemarla debido a la falta de camiones y carretillas para su recolección.
A pesar de los esfuerzos vecinales, las autoridades municipales no han logrado desplegar un número adecuado de vehículos para la recolección, lo que agrava aún más las condiciones de insalubridad.
La falta de acceso al agua potable y la acumulación de residuos en las calles pone en peligro la salud de los ciudadanos, especialmente en un contexto donde las enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue y el zika, ya están en circulación. Los vecinos se han mostrado preocupados por la rápida propagación de arbovirosis debido a la falta de limpieza en las zonas más afectadas.
Ante este panorama, los santiagueros insisten en la necesidad de un mayor apoyo del gobierno y una mayor participación de las organizaciones políticas y de masas para movilizar a más personas en la limpieza y recuperación de la ciudad. Es de esperarse un alza en las enfermedades durante las próximas semanas.
La situación con las arbovirosis en Cuba, específicamente dengue, chikungunya y zika, es muy grave producto de que el Ministerio de Salud Pública ha abandonado su responsabilidad de fumigar para eliminar el mosquito, agente transmisor de esas enfermedades.
Se han registrado más de 20.000 casos de chikungunya atendidos por el sistema de salud pública, y la tasa de dengue también es alta, con presencia confirmada en la mayoría de las provincias del país.
En lo que va de 2025 se reportan tres muertes por dengue y un aumento considerable de los casos y la transmisión de estas enfermedades. La viceministra de Salud Pública ha explicado que la transmisión se ha dado en varias provincias y que la escasez de recursos como combustibles limita la capacidad de realizar fumigaciones masivas, afectando el control de los mosquitos que transmiten estas enfermedades. Esto ha sido uno de los motivos de la explosión de casos, junto con factores climáticos como el calor y las lluvias.