
No es la escasez, apagones, salarios insuficientes o interminables colas; el creador de contenido cubano Jonix Dosa compartió una reflexión en Instagram para decir qué es lo que más le molesta a él y a otros residentes de la vida en la Isla.
“¿Sabes qué es lo que más molesta de vivir en Cuba? Sí, molesta la escasez, molesta el dinero que no alcanza, molestan las colas interminables y claro que molestan los apagones. Todo eso desgasta y mucho, pero lo que realmente termina rompiendo a la gente es que nada de eso es temporal”, expresa Jonix en el video.
Su planteamiento no se limita a enumerar carencias materiales. El énfasis está en el desgaste psicológico que provoca vivir en una crisis permanente, sin horizonte claro de mejora.
En su mensaje, describe una rutina marcada por la urgencia: “Es despertarte pensando qué vas a resolver hoy en vez de pensar en qué vas a construir mañana. Es trabajar y que no se note, es esforzarte y seguir en el mismo lugar”.
La reflexión toca uno de los puntos más sensibles de la realidad cubana actual: la imposibilidad de proyectar una vida estable. “Es ver cómo tu vida se va en sobrevivir mientras tus planes se quedan en pausa. Y poco a poco eso frustra, eso cansa, eso pesa”, agregó.
El cierre del video deja una pregunta abierta que resume el malestar de fondo: “¿Hasta cuándo? Porque el problema no es solo vivir así, es sentir que no hay un cuándo para que deje de ser así la vida en Cuba”.
En los comentarios, sus seguidores también compartieron sus molestias sobre la Isla, generalmente relacionadas con la falta de libertades impuestas por el régimen castrista.
“Lo que más molesta es vivir en una dictadura que controla totalmente la vida del cubano”, “así es, vivir sin esperanza”, “molesta todo” y “molesta vivir sin la libertad de expresión”, fueron parte de los comentarios.
La reflexión de Jonix Dosa llega en un momento en que existe la esperanza de un cambio político en la Isla ante la presión de Estados Unidos. El presidente de esta nación, Donald Trump, ha levantado las expectativas de un cambio al decir en reiteradas ocasiones que tiene intenciones “para tomar Cuba”.
Además, las protestas, algunas inéditas como la desobediencia civil contra la sede del Partido Comunista de Cuba en Morón, son muestras de un hartazgo acumulado que el régimen ya no puede controlar con su pretexto de siempre, el embargo norteamericano.